El Presidente Alberto Fernández, el 1 de marzo en el Congreso. Foto: EFE.

Cómo viven en la Rosada las tensiones con el campo, la Justicia y la Iglesia. Enojos y críticas del Presidente y su entorno. La movida opositora por Jujuy.

 

El jueves a la tarde, Alberto Fernández interrumpió la agenda de un día agitado para participar de un momento íntimo en el Cementerio Parque Memorial de Pilar. El Presidente estuvo junto a un pequeño grupo de familiares y amigos del ex procurador general de la Nación, Esteban Righi, en la misa que pidieron para recordarlo por cumplirse un año de su muerte. Cuando terminó la ceremonia se enteró de la noticia: la Mesa de Enlace había anunciado un paro de cuatro días. “¿Pero cómo puede ser?”, preguntó uno de los funcionarios que se vio al rato con él en la Quinta de Olivos. El día previo, solo unas horas antes de que se publicara la suba de retenciones a la soja en el Boletín Oficial, ese mismo hombre había tomado la precaución de contactar a uno de los líderes de la Mesa de Enlace. "¿Creés que puede haber quilombo?”, le preguntó. El dirigente agrario le transmitió optimismo. Un soberbio optimismo: "No, olvidate, no va a pasar nada".

Al primer mandatario le agrada hacer comparaciones del proceso que inició hace tres meses con el que experimentó en su época de jefe de Gabinete de Néstor y Cristina Kirchner. Su performance estará a salvo -cree- si lograra mejorar las formas y si evitara la creación de conflictos prematuros o innecesarios. Menos grieta. Menos enemigos, en suma. Lo deslizó el miércoles, frente a los 500 empresarios que fueron a almorzar con él al hotel Alvear. Dijo que vive su presidencia como un déjà vu y presentó al sector agropecuario como "un socio estratégico" de su administración. “Valoro mucho que las asociaciones del campo hayan aceptado y tomado a bien la propuesta que hicimos", afirmó.

Pero veinticuatro horas después se produjo la sorpresa. Los productores autoconvocados habían apretado a sus líderes para llevar adelante la protesta y se habían impuesto. Al menos puertas para adentro, Fernández abandonó de golpe la moderación que intenta mostrar frente a los conflictos. Delante de varios integrantes de su Gabinete estuvo irascible y decepcionado por la proclamación del paro. Despotricó contra la dirigencia que comanda las agrupaciones y uno de sus principales colaboradores preguntó si les habían mentido o si se habían arrogado una representación que no tenían. En cualquier caso, Alberto redobló la apuesta. No prevé ni un paso atrás con la decisión de subir las retenciones a la soja del 30 al 33 por ciento.

 

Desde las 0 hora de mañana habrá un cese en la comercialización de granos y hacienda para faena. Durará hasta la misma hora del jueves. Será, de todos modos, una manifestación que encontrará a las cuatro entidades que integran la Mesa de Enlace (Confederaciones Rurales Argentinas, Federación Agraria, Coninagro y la Sociedad Rural) con internas sobre cuál es la mejor metodología para enfrentar al Gobierno. Incluso hay dirigentes que consideran que cuatro días de huelga resulta abusivo.

La Casa Rosada pudo haber buscado aprovechar esa dicotomía, pero no lo ayudó el embate público contra los productores de parte de muchos actores de su espacio. Aun en ese universo que dudaba de ir al paro cayeron pésimas las declaraciones de referentes como Oscar Parrilli y Juan Grabois, que acusaron al campo de la crisis económica y hasta pidieron un proyecto para avanzar sobre las tierras. En Olivos hubo momentos de incertidumbre. Alguien pensó en instar a la mesura a aquellos dirigentes. El deseo no prosperó: "Tenemos gente a la que le pedís que se calme y, en vez de dejar de hablar, grita", asumió un vocero del Ejecutivo.

Mientras el foco principal está puesto en la renegociación de la deuda con el FMI y los bonistas, sobre la Casa Rosada empiezan a asomar viejas sombras que, por fuera de toda consideración acerca de si son justas u oportunas esas disputas, retrotraen a Alberto a su época como jefe de ministros. Desde hace semanas, antes de la ruptura con el campo, enfrenta la tensión con la Iglesia Católica por la decisión de impulsar legalización del aborto. El conflicto se siente incluso dentro de los despachos de Balcarce 50, donde varios funcionarios mantienen una relación muy estrecha con el Vaticano.

Alberto Fernández y Cristina Kirchner. Son socios y amigos.

Alberto Fernández y Cristina Kirchner. Son socios y amigos.

Lo mismo sucede en el Congreso, donde, dicho sea de paso, hay diputados y senadores que ya han recibido mensajes intimidatorios para votar tanto a favor como en contra del proyecto. El kirchnerismo es una agrupación vasta. Le resultará difícil a los sectores más progresistas explicar por qué su propio jefe de bloque en el Senado, José Mayans -elegido por Cristina Kirchner para ese puesto y donde se librará la batalla decisiva porque los números están más ajustados que en Diputados- hace campaña en contra del aborto con frases tales como que el Estado "autorizaría a matar personas".

El papa Francisco, por ahora, evitará cualquier referencia puntual al proyecto de legalización de la interrupción del embarazo en la Argentina, pero los obispos se mueven con celeridad. Hoy se iniciará formalmente la campaña en contra. El presidente del Episcopado, monseñor Oscar Ojea, encabezará en Luján la misa "Sí a las mujeres, sí a la vida". El 22 de este mes, la Iglesia Católica se unirá con la Evangélica para una jornada de oración y el 28 la fundación Pro Vida hará una movilización. Los referentes eclesiásticos sabían de antemano que el kirchnerismo iba a impulsar una ley a favor del derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo. Pero les molestó -o eso dicen- el modo con el que la presentó el Presidente el 1 de marzo en el Parlamento: "Parecía la toma de la Bastilla", hizo saber un obispo.

Como el campo y la Iglesia, la Justicia también está en rebelión. Jueces y fiscales se preparan para resistir la reforma jubilatoria y miran con recelo la propuesta de reforma judicial, de la que, en rigor, es más lo que se especula que lo que se conoce. Por lo pronto, cincuenta jueces y fiscales presentaron su renuncia para que no se les recorten sus haberes cuando dejen la función. No todos actuarán así. "Hay que resistir desde adentro", remarcan algunos hombres del arco judicial.

El clima pareció cambiar en los últimos días. El norte lo habría marcado Raúl Pleé, el fiscal general de Casación Penal. Pleé anunció que renunciaba apenas trascendió el proyecto de jubilaciones; luego cambió por un "lo voy a pensar" y días atrás descartó por completo decir adiós. En algunos ámbitos de la Justicia aún aguardan una comunicación formal con los funcionarios que trabajan en la reforma para ver "hacia dónde quieren ir". Persiste la desconfianza.

Gerardo Morales quiere que toda la oposición lo acompañe en la batalla por la Justicia de Jujuy.

Gerardo Morales quiere que toda la oposición lo acompañe en la batalla por la Justicia de Jujuy.

La movida para intervenir la justicia en Jujuy tampoco ayuda. Nadie duda de que, detrás de la intervención, está la necesidad de liberar a Milagro Sala, a quien muchos en el oficialismo califican como "presa política". Sala está condenada a 13 años por haber sido jefa de una asociación ilícita y coautora de los delitos de extorsión y defraudación al Estado, en una causa en la que se investigó el desvío de $60 millones originalmente destinados a la construcción de viviendas sociales, pero que desaparecieron.  

La oposición, a pedido del gobernador Gerardo Morales, se movilizará el miércoles próximo. Morales habló con sus socios de la UCR y de la Coalición Cívica y conversó con Horacio Rodríguez Larreta, María Eugenia Vidal, Patricia Bullrich y Miguel Ángel Pichetto. Quiere que todos, junto a Mauricio Macri, participen de una foto conjunta. La están negociando. No es fácil. La oposición deambula por su propio laberinto.(Fuente: clarin.com)

 

TE PUEDE INTERESAR

“Este momento es soñado, estoy donde tenía y quería estar”.

En su primer acto político desde su liberación, el ex ministro de Planificación habló con Infobae. En su lógica, antes que un conflicto por un aumento de retenciones, mejor ir por todo.

 

Criticó al Gobierno por el manejo de la deuda pero elogió "lo que está haciendo Cristina para iniciar el proceso de intervención de la Justicia de Jujuy”. 

Luego de 876 días de prisión preventiva, Julio De Vido se desahogó. En su primera aparición pública, luego de que el miércoles pasado el Tribunal Oral Federal 1 le haya otorgado la libertad al considerar que no existen riesgos procesales, el ex ministro de Planificación del kirchnerismo justificó su liberación, habló de causas “armadas”, y cuestionó al Gobierno de Alberto Fernández con respecto a la negociación con el Fondo Monetario Internacional, a las tarifas de energía y a la suba de retenciones (“por este camino vamos a una nueva 125”). Además dijo que no guarda rencor con los ex compañeros de bloque que votaron su desafuero en 2017, y adelantó que militará para ser candidato en las próximas elecciones: “En algún momento la gente me va a dar la oportunidad de acompañarla”.

 
Julio De Vido apareció en un acto acompañado por la agrupación Populismo K y el Foro por la Democracia y la Libertad de los Presos Políticos, en el Club Dardo Rocha, en La Plata

Julio De Vido apareció en un acto acompañado por la agrupación Populismo K y el Foro por la Democracia y la Libertad de los Presos Políticos, en el Club Dardo Rocha, en La Plata

 

En la noche del viernes, De Vido se presentó en una peña que organizó la agrupación Populismo K junto con el Foro por la Democracia y la Libertad de los Presos Políticos, en el Club Dardo Rocha, de la ciudad de La Plata, más precisamente en el barrio de Tolosa, del que es oriunda Cristina Kirchner. Bajo la consigna: “Libertad a los presos políticos”, al ex diputado lo acompañaron alrededor de 200 personas, entre militantes, referentes de derechos humanos, y familiares de ex dirigentes que aún se encuentran detenidos. Su esposa, Alessandra Minnicelli, Fernando Esteche y su pareja Florencia Prego, Verónica Mora (esposa de Juan Pablo Schiavi) y José Schulman (presidente de la Liga Argentina por los Derechos Humanos), entre un puñado de dirigentes locales, fueron parte de la velada en la que no faltaron el choripán y la marcha peronista. También estaban presentes Hipólito Yrigoyen, sec. gral. de Populismo K, el diputado provincial Guillermo Escudero, el ex juez Luis Arias, referentes de los espacios de la diputada Florencia Saintout, de Victoria Tolosa Paz, y de Federico Martelli, además de Gabriel y Mariano Bruera, hermanos del ex intendente Pablo Bruera.

 

Si bien no estaba confirmado que brindara un discurso, De Vido tomó la palabra apenas llegó al predio y apuntó contra “la casta oligárquica que nos persigue sistemáticamente”. Enseguida, se refirió a la causa en la que está involucrado por la tragedia de Once: “Schiavi (Juan Pablo) es ingeniero, y yo soy arquitecto, al igual que Ricardo Jaime, ninguno de los tres estábamos allí para frenar el tren que no frenó porque alguien no frenó. No estamos para echarnos en contra de los trabajadores, habría que ver qué ocurrió en ese momento, pero no tenemos nada que ver con lo que pasó", justificó y clamó por la “liberación inmediata” de Schiavi. “Como todas las causas, fue armada fundamentalmente para atacar a nuestra conductora, que es Cristina Fernández de Kirchner”, resaltó.

 
(Gustavo Gavotti)
(Gustavo Gavotti)

Al referirse a la vicepresidenta y al distanciamiento que ha tenido con ella -profundizado a partir de su detención-, su ex ministro explicó que “las cuestiones personales a partir de mi libertad han quedado de lado”.

En efecto, De Vido mantiene diferencias marcadas con el gobierno del Frente de Todos, sobre todo porque quiere “que se respete lo que la gente votó”. “La gente no votó por ir a acordar con el Fondo Monetario Internacional sin presupuesto, la gente no votó que Mauricio Macri no tenga una lluvia de denuncias penales por los Panamá Papers, el escándalo de las autopistas, los parques eólicos, por haberle blanqueado a un hermano 38 millones de dólares, por el Correo; ni una sola denuncia han hecho los funcionarios del gobierno nacional y popular”, reprochó.

Luego de su discurso, Julio De Vido habló en exclusiva con Infobae y explicó por qué no se siente parte del Frente de Todos: “No me gusta llamarme oficialista crítico, ni disidente, pero hay disidencia con muchos sectores del gobierno: el energético, con la Jefatura de Gabinete, en Cancillería, y en algunas embajadas que no es lo que la gente votó”.

 
Julio De Vido a Infobae: “Por una discusión minúscula vamos a tener un conflicto gigante”,

Julio De Vido a Infobae: “Por una discusión minúscula vamos a tener un conflicto gigante”, "una nueva 125", "hay que contragolpear y la mejor manera es recuperar el manejo del comercio exterior”

 

“No estoy de acuerdo con el manejo de la deuda. Si el Estado está insolvente, cómo vamos a pagar, la única manera es recuperando los excedentes del comercio exterior; hay que debatir en la Argentina si los excedentes son de todos los argentinos o de un puñado de empresarios, porque no son los productores del campo los que se quedan con la plusvalía de la exportación, son las siete exportadoras de granos, hay que crear una discusión mucho más amplia que un punto más o menos de retención”, analizó De Vido y alertó que “por este camino vamos a ir a una nueva 125”. “Por una discusión minúscula vamos a tener un conflicto gigante”, agregó y propuso: “Cuando el enemigo ostenta todo su poder, hay que contragolpear y la mejor manera es recuperando el manejo del comercio exterior”.

Además opinó que el Estado “tiene que recuperar el manejo de los servicios públicos -no son mejores manejados por los privados-”. En ese sentido, denunció que los entes reguladores “todavía están en manos de funcionarios macristas; pasaron 100 días de gobierno y estos sinvergüenzas que aplicaron 4.500% de aumento, mientras los ingresos de los trabajadores caían un 50%, siguen administrando los entes. No me siento parte de un gobierno que hace eso", insistió.

A la gente que lo acompañó le pidió que “controle al gobierno provincial también”. “Los servicios públicos, todos los contratos deben volver al Estado nacional, no concesionado. Conceder, conceden los cagones, nosotros somos peronistas, lo demás es hacer amarillismo sin Macri”.

 
Julio De Vido junto a militantes de

Julio De Vido junto a militantes de "Populismo K"

 

Más allá de las diferencias con el oficialismo, resaltó la gestión de la vicepresidenta: “Coincido con el trabajo que está haciendo Cristina, a través de la senadora Sacnun (María de los Ángeles), para iniciar el proceso de intervención de la Justicia de Jujuy”, dijo defendiendo la liberación de Milagro Sala. “Eso es lo que votó la gente”, resaltó.

“Nosotros no salimos porque gobierna el Frente de Todos, salimos porque la gente con su voto sacó al macrismo, pero resulta que todavía se mantiene a funcionarios macristas”, explicó su liberación y volvió a cargar contra el Poder Ejecutivo.

Consultado por este medio sobre si desde el Gobierno lo han llamado a partir de que recuperó la libertad, De Vido respondió que ha hablado con el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla, y su subsecretario, Martín Mena. Negó que desde el entorno de CFK se hayan comunicado, aunque no descartó volver a tener contacto con la ex mandataria. Sin embargo, aclaró: “A partir de esta nueva etapa, lo he pasado al archivo, es un tema agotado, que está terminado como también si nosotros somos presos políticos o arbitrarios, no pienso opinar más, tampoco de los que bajaron o no a levantar la mano”, dijo haciendo referencia a los ex compañeros de bloque que votaron su desafuero: “No los llamo traidores, fueron cobardes, de ninguna manera hay rencor, pero en la vida como en todas las cosas hay gente más valiente que otra; la presión era enorme, las tapas de los diarios pesaban infinitamente, y finalmente primó el temor”, describió aquella jornada del 25 de octubre de 2017 en la que fue desaforado en el Congreso. “Néstor Kirchner nos enseñaba que hacer justicia desde el rencor y el resentimiento o el odio, es una suma de base cero, no construis ni poder político ni popular”.

 
Julio De Vido quiere volver a ser candidato: “Voy a seguir trabajando, voy a recorrer la provincia de Buenos Aires

Julio De Vido quiere volver a ser candidato: “Voy a seguir trabajando, voy a recorrer la provincia de Buenos Aires"

 

Consultado sobre si este acto es un relanzamiento de su carrera política, declaró que “tenía una deuda de honor con los que hoy están acá que me vinieron a visitar. Arrancar con un acto bien popular, bien de base, con gente que vino de forma espontánea, hay cariño y afecto, eso te carga mucho la energía que cuando uno está demasiado tiempo aislado cuesta mantener”.

En ese sentido, Julio De Vido aseguró que tiene en mente “volver a presentarme” en las próximas elecciones. “Voy a seguir trabajando, voy a recorrer la provincia de Buenos Aires, con la que tengo una deuda que tengo que cubrir eso dos años que me quitaron, estoy seguro que en algún momento la gente me va a dar la oportunidad de acompañarla, con un frente políticamente muy amplio, sin ser un oficialismo crítico pero tampoco una oposición cerrada”, declaró.

“Queremos que se respete el voto de la gente, que ni haya situaciones como las de Macri, que mintió descaradamente, como el menemismo o la Alianza, queremos gobiernos como el de Néstor y Cristina que hacían lo que decían en la campaña, incluso Néstor hizo mucho más de lo que prometió”, concluyó el ex ministro de Planificación.(Fuente: Infobae.com)

[Fotos: Gustavo Gavotti y Marcos Gómez]

 

TE PUEDE INTERESAR

Julio De Vido, en comunicación directa con Aníbal de la Cruz en RadioFmDesire, primera radio después de salir de la cárcel.

 

AUDIO COMPLETO .......RADIOFMDesire

 

TE PUEDE INTERESAR

We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…

Juan Schiaretti y Alberto Fernández en la misa

Tras una década de ausencias, el cordobés Juan Schiaretti vuelve al congreso del PJ en un guiño a la Casa Rosada

 

Hace casi diez años que el gobernador cordobés Juan Schiaretti dejó de participar formalmente del PJ nacional. Eran tiempos de Néstor Kirchner como presidente del partido y ya estaba marcada la distancia con la estrategia política del santacruceño. De la mano de José Manuel de la Sota, desde entonces la rivalidad con el kirchnerismo no se había zanjado. El camino de deshielo que arrancó con la candidatura presidencial de Alberto Fernández en 2019 tendrá un hito hoy a las 10, en el microestadio de Ferro, cuando los delegados del PJ cordobés regresen al órgano electoral del justicialismo para consensuar una lista de unidad.

Schiaretti, que no estará en Ferro pero sí asistirán los suyos, no será el único retornado. Los congresales del PJ de Salta también asistirán al cónclave convocado por el presidente del PJ nacional, José Luis Gioja. Los salteños hace años que no participaban por decisión del ex gobernador Juan Manuel Urtubey, otro de los dirigentes que rompieron con el kirchnerismo en pos de su fallido sueño presidencial. Ahora encabeza la provincia Gustavo Sáenz, quien en 2015 compartió la fórmula presidencial de Sergio Massa y presentó lista propia en los comicios provinciales del año pasado.

En la conducción del justicialismo interpretan la decisión de las seccionales de Córdoba y Salta como un gesto de acercamiento al gobierno de Alberto Fernández. Era con todos. “Va a estar todo el peronismo, por suerte", confirmó ayer el titular del PJ, José Luis Gioja.

Córdoba cuenta con unos 84 congresales nacionales, divididos entre los sectores internos que responden al gobernador Schiaretti; al espacio del ‘delasotismo’; al senador nacional Carlos Caserio y los afines al kirchnerismo. Durante la campaña, Alberto Fernández fue varias veces a Córdoba como mensaje de distención -el kirchnerismo llegó a bajar sus listas en las elecciones locales a gobernador-, pero nada quebró la resistencia de Schiaretti a competir por su lado. Finalizado el proceso electoral, ya con nuevo mandatario presidencial electo, el ministro del Interior Eduardo “Wado” De Pedro quedó encargado de reconstruir el vínculo con Schiaretti.

 

El legislador Oscar González encabezará una comitiva de 40 peronistas que reportan al Centro Cívico. A estos hay que sumarles los que están en el espacio de Caserio. Según el diario La Voz del Interior, el senador cordobés aliado del Frente de Todos se reunirá con “Wado” de Pedro.

 
José Luis Gioja, en el centro, junto a otros referentes del PJ en una reunión partidaria. (Télam)

José Luis Gioja, en el centro, junto a otros referentes del PJ en una reunión partidaria. (Télam)

 

Por el lado de Salta, Juan Manuel Urtubey continúa formalmente siendo el presidente del PJ local pero se tomó una licencia. Embarcado en 2019 en la pelea presidencia, el ex mandatario había dado “libertad de acción” a las distintas facciones peronistas que compitieron por las elecciones de por la gobernación. Pero en noviembre pasado, con los resultados electorales definidos, el propio Urtubey fue parte del llamado a que el peronismo salteño se integre al PJ nacional. Ahora, la conducción del partido local está a cargo del diputado nacional Pablo Kosiner y el justicialismo salteño está en una etapa de reorganización.

El congreso de este jueves tendrá un rol formal, para avanzar en los pasos legales en torno a los requisitos para la conformación de listas, la constitución de una Junta Electoral y el llamado a elecciones que se realizarán el próximo 4 de mayo. Gioja quiere continuar al frente del órgano partidario pero el gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, le disputa su liderazgo interno. En la Casa Rosada reclaman que no haya competencia y divisiones.

“Estamos trabajando en una lista de unidad para la conducción del partido. Hacer una mesa de consenso para acompañar con mucha fuerza al gobierno nacional”, consideró Gioja ayer en el diálogo con El Destape Radio. “Yo estoy al servicio de la unidad, para estar donde uno haga falta, sin poner condiciones”, aseguró.

Sobre su postulación, Capitanich planteó que "no es tiempo de peleas intestinas, ni de entretenernos con disputas palaciegas ni tampoco es posible propiciar elecciones para dirimir disputas de cargos partidarios en estas circunstancias objetivas del país”.

"Todos tenemos que enfocarnos en la construcción de un amplio consenso para apoyar al gobierno en la multiplicidad de objetivos, metas y acciones que son imprescindibles realizar en el corto plazo para lograr estabilidad cambiaria como base de la estabilidad macroeconómica que es el soporte ineludible de la recuperación de la economía argentina para generar más producción, más empleo y más exportaciones”, cerró en diálogo con la agencia Télam.

La fecha límite para resolver la pulseada partidaria y incorpore a todos los sectores del peronismo, como los sindicalistas, los gobernadores, los intendentes y el kirchnerismo, será el 30 de marzo. En esa ingeniería no estará incluido el Frente Renovador de Sergio Massa, ya que ese sector manifestó que continuará con su propio partido, pero seguirá dentro de la alianza del Frente de Todos.

 
Jorge Capitanich junto al presidente Alberto Fernández. (Instagram @alferdezok)

Jorge Capitanich junto al presidente Alberto Fernández. (Instagram @alferdezok)

(Fuente: Infobae.com)

 

TE PUEDE INTERESAR

Page 8 of 137

ElDiarioDeseadense el Portal Virtual más visto en la Patagonia. Con la noticia al instante en el momento preciso del día.

7833712
ahora
Visitantes Online
16507
7833712

Tn en Vivo

Template Settings

Theme Colors

Blue Red Green Oranges Pink

Layout

Wide Boxed Framed Rounded
Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…