Política

La titular del Pro recordó la reacción de Alberto Fernández cuando se conoció la muerte de Santiago Maldonado

La presidenta del Pro y exministra de Seguridad, Patricia Bullrich, le contestó al presidente Alberto Fernández, quien cuestionó a Juntos por el Cambio por vincular el crimen de Fabián Gutiérrez, exsecretario de Cristina Kirchner, con la causa de los cuadernos de las coimas.

 

"Le recuerdo que usted fue uno de los primeros en vincular a nuestro gobierno con la desaparición de Maldonado ", dijo Bullrich esta tarde, en su cuenta de Twitter.

Más temprano, en una entrevista radial, Fernández había calificado como "canallesco" el hecho de que Bullrich y sus pares de la UCR y la Coalición Cívica "se animen a firmar un documento sembrando dudas sobre las razones de la muerte de Gutiérrez"

 

Por la tarde, la exministra recordó el caso de Santiago Maldonado, el joven que murió ahogado en el río Chubut en 2017. "No tuvo el menor empacho en decir que había sido un crimen de Estado. Si digo que su actitud fue canallesca me quedo corta. Entienda la gravedad de la situación, Presidente. Como hombre del Derecho no tengo que explicarle que el nuestro es un pedido de transparencia para el esclarecimiento del crimen", sostuvo Bullrich.

 

 

Gutiérrez, de 46 años, apareció enterrado entre escombros en un terreno de El Calafate. Tenía un golpe en la cabeza y el cuello cortado. Había desaparecido el jueves y lo buscaban intensamente desde el día siguiente. Cuatro personas fueron detenidas por la policía de Santa Cruz antes del descubrimiento del cadáver.

Había sido detenido en la causa de los cuadernos de las coimas pero en 2018 aceptó declarar como arrepentido y describió supuestos hechos de corrupción del matrimonio Kirchner.

Hoy, Bullrich publicó tres tuits donde manifestó su respuesta al primer mandatario. En el último, adjuntó el comunicado difundido horas antes por la coalición opositora: "Se lo mando nuevamente para que lo lea vía Twitter; después de reiterados pedidos de audiencia denegados no tengo muchos otros canales de comunicación a los cuales recurrir", dijo.

 

 

Como informó LA NACION , tanto cerca de Alberto Fernández como en el entorno de Cristina Kirchner desestimaron cualquier móvil político en la muerte del ex secretario presidencial Gutiérrez, luego de que la Justicia hallara su cuerpo y que el juez de la causa, Carlos Narvarte, confirmara que se trató de un homicidio. Tanto en el Gobierno como en el kirchnerismo salieron al cruce de Juntos por el Cambio, que pidió que el caso sea investigado por la Justicia Federal.(Lanacion.com.ar)

 

 

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Cristina resignó que la oficina de escuchas judiciales fuera traspasada al Ministerio Público Fiscal pero acordó que la Comisión de Fiscalización de los Organismos de Inteligencia la controle Fuente: LA NACION - Crédito: Ignacio

La decisión de que la oficina de escuchas telefónicas permanezca en la órbita de la Corte Suprema y no se traslade al Ministerio Público Fiscal , como pretende Cristina Kirchner , fue el corolario de una negociación salomónica entre Sergio Massa y la vicepresidenta en el Congreso.

 

Si bien ambos preservan una prudente distancia entre sí, entendieron que esta vez podían sacarle más provecho a un acuerdo que a la confrontación.

El presidente de la Cámara de Diputados se encontraba frente a un problema: el oficialismo, en minoría en el cuerpo, no reunía los votos suficientes para rechazar, como lo había hecho el Senado días atrás, el decreto 256/2015 por el cual se transfirió la oficina de escuchas judiciales del Ministerio Público Fiscal a la órbita del máximo tribunal. A instancias de la expresidenta, y tras una sesión escandalosa , la mayoría oficialistas había rechazado aquel decreto macrista con un solo objetivo: que el control de las intervenciones telefónicas retornase a su destino original y recayese en manos de Daniel Rafecas , el candidato que promueve el Gobierno a la Procuración General.

Massa realizó un breve y discreto sondeo. Los bloques opositores minoritarios, aquéllos que podían ayudarlo a alcanzar el quorum, mostraban cierta reticencia en rechazar el decreto macrista. Ni qué hablar de Juntos por el Cambio, que al momento de votar en el Senado pegó un "portazo virtual" y se desconectó de la sesión virtual. El presidente de la Cámara de Diputados hizo las cuentas. El número no llegaba a arañar los 129 legisladores.

Massa sentía la presión sutil y latente del kirchnerismo. La peor situación era aquel limbo que se había creado tras la media sanción del Senado: un decreto a medio rechazar que tenía en ascuas a la Corte Suprema y al kirchnerismo insatisfecho. Pero, aún si la Cámara de Diputados hubiese tenido los votos para derogarlo, lo cierto es que el problema tampoco se hubiese solucionado para Cristina Kirchner: la oficina de escuchas judiciales hubiese recaído en manos de Eduardo Casal, el procurador interino que recomendó a la Corte Suprema rechazar el pedido de declaración de certeza que presentó la vicepresidenta sobre la constitucionalidad de las sesiones remotas.

Así como Massa no tiene mayoría propia en la Cámara de Diputados, Cristina Kirchner no cuenta con los dos tercios de los votos en el Senado para entronizar a Rafecas al frente de la Procuración. Imposible echar mano de algún voto lábil del bloque de Juntos por el Cambio; después de sucesivos enfrentamientos en el recinto, la principal bancada opositora abroqueló en pie de guerra contra el kirchnerismo. Para peor, está la imposibilidad de celebrar de manera virtual la audiencia pública en el Senado en la que el juez federal deberá defender su designación, con lo que los tiempos se dilatan.

Fue así como Massa y Cristina Kirchner apelaron a una solución, a priori, transitoria. El martes pasado firmaron una resolución conjunta para que la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia del Congreso sea la encargada, por medio de una subcomisión, de hacer seguimiento de las escuchas ordenadas por la Justicia para la investigación de delitos complejos. La disposición se firmó en el marco de un convenio suscrito el 29 de septiembre de 2016 (es decir, durante el gobierno de Macri) entre el Congreso y la Corte Suprema.

Ergo, la oficina de escuchas judiciales, formalmente llamada Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado del Poder Judicial de la Nación, permanecerá bajo la órbita de la Corte Suprema. Cristina verá postergado su deseo de que se traslade a la Procuración General, pero logró que la mencionada comisión bicameral, presidida por el ultrakirchnerista Leopoldo Moreau , pueda controlarla.

"Se trata de una salida que buscó mantener el equilibrio institucional en la Cámara de Diputados. Igualmente, esta solución sería transitoria: la Casa Rosada ya anticipó que su intención es que todo procedimiento de investigación, escuchas telefónicas incluidas, estén en manos de los fiscales. Máxime cuando se está por instrumentar en todo el país el nuevo Código Procesal Penal y el sistema acusatorio", explican en la bancada oficialista.

En la Corte siguieron los pasos de la negociación, pero niegan haber tenido contacto con sus protagonistas. En cambio en algunos despachos del máximo tribunal, prestaban atención a la capacidad de Massa para reunir las suficientes voluntades para encaminar el decreto, como se pensaba originalmente.

No es novedad este convenio, pues es en rigor lo que ya regía. La diferencia es que según el nuevo texto las tareas de auditoría y seguimiento de lo que se realice en la oficina de escuchas va a depender no de toda la comisión bicameral, sino de una subcomisión permanente, que infomará cada seis meses sobre tus tareas de auditoría.

De hecho la Comisión Bicameral, ya auditó la oficina de escuchas de la Corte. El 22 de marzo de 2018 tras el escándalo político que generó la difusión de escuchas telefónicas legalmente realizadas donde aparecía conversando Cristina Kirchner, la Corte, de manera unánime, le pidió al Congreso que audite su oficina de escuchas telefónicas. La nota llevaba la firma de todos los miembros de la Corte.

El 3 de abril de 2019 la Comisión Bicameral, con la firma del senador radical Juan Carlos Marino, envió a la Corte una nota con las conclusiones. Destacaba allí el "notorio progreso en la operatoria" de la oficina de escuchas "en lo que respecta a la seguridad de la información, transparencia y cadena de custodia de las evidencias".

"Ello, aun sin contar con las herramientas necesarias para paliar las insuficiencias tecnológicas y de infraestructura digital ineludible para actualizar los sistemas de captación e infraestructura tecnológica", decía la nota de hace más de un año. Hoy esos retrasos tecnológicos persisten, dijo una fuente que conoce de cerca el funcionamiento de la oficina. El trabajo destaca los protocolos de transparencia y confidencialidad que se pusieron en práctica, avalados por el IRAM. Además el equipó obtuvo el primer premio en categoría Oro a la Calidad en la Justicia que recibió el director Juan Tomás Rodríguez Ponte .(Lanacion.com.ar)

 

 

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La muerte de Fabián Gutiérrez. Alberto Fernández cruzó a la oposición: "Es incomprensible que traten de vincular al Gobierno" Fuente: Archivo

El presidente Alberto Fernández cuestionó con dureza a los referentes de Juntos por el Cambio por vincular el crimen de Fabián Gutiérrez , exsecretario de Cristina Kirchner, con la causa de los cuadernos de las coimas.

 

"Que los presidentes de Pro, la UCR y la CC se animen a firmar un documento como el que firmaron ayer sembrando dudas sobre las razones de la muerte de Gutiérrez es canallesco", apuntó Fernández., en diálogo con Radio Milenium.

"Si nos ganan los que odian, estamos muertos como sociedad. Los que odian no gobiernan, escriben en Twitter y hacen declaraciones públicas", continuó.

Gutiérrez, de 46 años, apareció enterrado entre escombros en un terreno de El Calafate. Tenía un golpe en la cabeza y el cuello cortado. Había desaparecido el jueves y lo buscaban intensamente desde el día siguiente. Cuatro personas fueron detenidas por la policía de Santa Cruz antes del descubrimiento del cadáver.

Detenido en la causa de los cuadernos de las coimas, en 2018 aceptó declarar como arrepentido y describió supuestos hechos de corrupción del matrimonio Kirchner.

El mandatario se mostró indignado con la actitud de Patricia Bullrich (Pro), Alfredo Cornejo (UCR) y Maximiliano Ferraro (CC-ARI). "Todos queremos saber qué sucedió con Fabián Gutiérrez, quién lo mató, pero sólo insinuar que eso es motivo de la causa de los cuadernos y que el Gobierno puede estar involucrado en eso, es una actitud tan miserable que es difícil de entender", agregó Fernández.

El jefe del Estado calificó el crimen de Gutiérrez como "un hecho penoso y trágico". "Nadie se siente tranquilo ante semejante hecho. Queremos que se esclarezca y los responsables se hagan cargo", remarcó.

Apenas se conoció la noticia del hallazgo del cuerpo de Gutiérrez, la principal coalición opositora emitió un duro comunicado en el que señaló al Gobierno por no cuidar al testigo y pidió apartar a la fiscal del caso, Natalia Mercado , hija de Alicia Kirchner.

"El aprovechamiento de la muerte para tratar de reinstalar un tema penoso, que debe ser juzgado seriamente, que necesita de racionalidad jurídica y jueces probos que se ocupen del tema, es de una miserabilidad absoluta", afirmó el mandatario.(Lanacion.com.ar

 

 

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Alberto Fernández y Horacio Rodríguez Larreta (Presidencia)

Durante 40 minutos a solas evaluaron las medidas instrumentadas a mediados de semana para frenar la evolución del coronavirus. En la Ciudad empiezan a pensar en diferenciarse de la Provincia en la próxima etapa

 

Durante cuarenta minutos a solas, Alberto Fernández se reunió con Horacio Rodríguez Larreta en la quinta de Olivos para analizar el cumplimiento de la cuarentena estricta en el Área Metropolitana y, en particular, en la ciudad de Buenos Aires.

Así lo confirmaron a este medio fuentes de Casa Rosada y de la Ciudad. Según confiaron, el encuentro se había agendado a mediados de semana, y es parte de la serie de reuniones que el Presidente y el jefe de Gobierno mantienen desde hace meses para monitorear la evolución de casos de coronavirus en el AMBA, que registra el epicentro de la pandemia en el país. “Se juntaron a repasar cómo arrancaron las medidas en la primera semana. Estamos bastante satisfechos con la merma en la movilidad, que bajó 33%”, dijeron cerca del jefe de Gobierno al término del encuentro. No trascendieron muchos más detalles, ni foto oficial.

El cónclave se dio 48 horas después del inicio de la nueva fase del aislamiento, otra vez estricto y tras más de cien días de confinamiento, y en momentos en que los contagios empiezan a multiplicarse con más velocidad en la Provincia, que ahora registra el doble de casos que la Ciudad.

El gobernador Axel Kicillof, sin embargo, no fue de la partida. A la misma hora, el ex ministro encabezada una teleconferencia con intendentes del Gran Buenos Aires para hacer un balance de estos días. “El acatamiento está siendo alto”, evaluó Kicillof, según se comunicó en forma oficial tras la reunión virtual. “Los vecinos van a saber (al final de esta fase) que fue una medida transitoria”, agregó ante los jefes comunales del PJ y de la oposición.

Esa será, en las próximas dos semanas, la discusión que deberán saldar el Presidente, el jefe de Gobierno y el gobernador: si estos casi 20 días de movilidad estricta se estiran o no. Y si hay diferencias entre la Ciudad y la Provincia.

Fernández y Rodríguez Larreta suelen juntarse a solas sin el mandatario provincial, incluso en más ocasiones de las que suelen filtrarse en los medios. Pero la cumbre de esta tarde despierta suspicacias políticas porque desde la administración porteña empieza a trascender cada vez con más énfasis que la Ciudad podría empezar a tomar medidas de desconfinamiento más severas que la Provincia a partir del viernes 17 de julio, cuando finalice esta etapa de la cuarentena anunciada el pasado viernes.

El viernes pasado, el jefe de Estado, el jefe de Gobierno y Kicillof anunciaron la puesta en marcha desde el miércoles 1 de un aislamiento mucho más estricto en la Ciudad y en el Gran Buenos Aires ante el avance de la circulación del virus, con controles más duros en el transporte público, reservado solo para trabajadores esenciales, y el cierre de comercios.

 
Alberto Fernández, Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta, el viernes pasado
Alberto Fernández, Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta, el viernes pasado

La decisión se tomó principalmente por la preocupación en torno al ocupamiento de las camas de terapia intensiva, que según el último registro oficial difundido por el Ministerio de Salud alcanzaba, en el AMBA, el 55%.

“Recién la semana que viene vamos a empezar a evaluar cómo evolucionan los casos y qué medidas podríamos empezar a pensar en tomar a partir del 17″, explicaron a este medio desde la cúpula del Gobierno porteño.

Esta mañana, sin embargo, Fernán Quirós empezó a mostrar señales de diferenciación respecto de la administración bonaerense. “La implementación, la táctica, el timing y la forma son jurisdiccionales. Dentro de una política pública coordinada, nosotros vamos a proponer las acciones que se adecuan a nuestras necesidades”, resaltó el ministro de Salud de la Ciudad.

Según el parte oficial de anoche, la provincia de Buenos Aires había vuelto a doblar en casos a la Ciudad: 1.733 y 840 nuevos contagios, respectivamente.

 
Controles en Puente La Noria, en el acceso a la Ciudad, en el inicio de la nueva cuarentena (Adrián Escandar)
Controles en Puente La Noria, en el acceso a la Ciudad, en el inicio de la nueva cuarentena (Adrián Escandar)

En las últimas semanas, tanto Kicillof como Rodríguez Larreta, con intermediación de la Casa Rosada, se esforzaron por mantener la coordinación de las medidas y lograr un equilibrio entre ambas jurisdicciones. Una semana antes de anunciar la extensión de la cuarentena, en una fase más estricta, el gobernador recibió en su despacho de La Plata al jefe de Gobierno, un encuentro que sirvió para aliviar las tensiones y mostrar una foto de unidad antes de la decisión de volver a un confinamiento más duro.

Hubo durante toda la semana pasada, de hecho, tironeos en torno a cómo debería ser la nueva fase del aislamiento, cien días después de decretarse por primera vez, el 20 de marzo. Sí hubo consenso en controlar en serio la movilidad y la cantidad de pasajeros en el transporte público, que en el último reporte del Ministerio de Transporte, de ayer, registró un 29% menos de afluencia con respecto al jueves de la semana anterior.

Kicillof presionó para “cerrar todo”, acompañado por buena parte de los intendentes del PJ del Gran Buenos Aires. El jefe de Gobierno buscó estirar un poco más la decisión y mantener algunas cuestiones, como la salida para menores de los fines de semana, que continúa vigente en la Ciudad. Existieron además tironeos por el cumplimiento de la cuarentena: el propio jefe de la capital subrayó en Olivos, frente al gobernador y el Presidente, que había distritos del Conurbano en los que no había controles. Igual, sí resignó la actividad física al aire libre, a pesar de que el propio ministro de Salud nacional, Ginés González García, reconoció que la marcha atrás se debió más a algo simbólico que científico.

La fatiga social, la caída de la recaudación porteña y la situación al límite de miles de comercios en la Ciudad sitúan ahora a Rodríguez Larreta frente a un dilema: el de continuar coordinado o no con Kicillof si es que los contagios continúan estabilizados en la Capital en las próximas dos semanas y la Provincia sigue con la tendencia al alza.

Es parte de la charla que el Presidente y el jefe de Gobierno mantuvieron desde pasadas las 4 de la tarde en la quinta presidencial de Olivos. Rodríguez Larreta llegó con una pila de informes de números de Transporte –la movilidad de CABA respecto de otros distritos del GBA registrada por las antenas de celulares–, salud y seguridad. La primera cumbre de una de las tantas que se van a mantener hasta el viernes 17, cuando venza, de nuevo, una etapa más de la cuarentena.(Infobae.com)

 

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El presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía, Martín Guzmán, al frente de las negociaciones

Los principales actores de esta negociación compleja que ya lleva siete meses y cuyo final todavía resulta incierto

 

Los personajes centrales de la negociación de la deuda argentina, en muchos casos desconocidos para el gran público por su rol o su personalidad, colaborarán para que el Gobierno y sus acreedores privados puedan llegar o no a un acuerdo que le permita salir del default al país.

Se reparten entre Buenos Aires, Nueva York y Washington, pero en el mundo de la aldea global, sobre todo con la pandemia del coronavirus, están conectados en forma permanente.

Acá, una lista de los Top Ten:

 
 Larry Fink, CEO de BlackRock, uno de los hombres más influyentes de Wall Street
Larry Fink, CEO de BlackRock, uno de los hombres más influyentes de Wall Street
 

1-Larry Fink

Es uno de los ejecutivos de Wall Street de mayor confianza con la administración Trump, pese a sus excelentes lazos con el Partido Demócrata, al punto tal que sonó como candidato al Tesoro si Joe Biden gana las elecciones en noviembre próximo. Con 67 y nacido en Los Ángeles, en 1988 fundó BlackRock con otros ejecutivos y ha sido reconocido como una de las personalidades más influyentes del sistema financiero. Esta firma maneja activos por unos USD 80.000 millones y, en el caso argentino, forma parte del comité que tiene USD 16 mil millones que serán reestructurados por el Gobierno. No es ni blando, ni duro, sino pragmático, como cualquier hombre de su jerarquía. “No somos los más duros, ni los más blandos, sino los más grandes en esta discusión”, dijo a Infobae un integrante de la firma. Fink no se involucra directamente en esta negociación, pese a las versiones que indican lo contrario. Si alguien del Tesoro o de otro fondo lo consulta por esta cuestión, simplemente llama a sus negociadores (con Gerardo Rodríguez como líder) para que le presten atención a la consulta, sin involucrarse, según un experto.

 
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva

2-Kristalina Georgieva

La directora gerente del FMI ha sido un bálsamo para el gobierno que preside Alberto Fernández, quien la ha tomado como una aliada incondicional frente a los bonistas, pero en realidad cumple casi el mismo rol que su predecesora, Christine Lagarde, con respecto al gobierno de Mauricio Macri. La líder del organismo tiene palabras positivas, pero ha ratificado que el tema debe resolverse entre el Gobierno y los bonistas, más allá de las notas técnicas en las que el staff les pidió a los acreedores que hagan un esfuerzo sustancial. Y, cada vez que se puede, deja en claro en las conversaciones con terceros que eso no significa que haya validado los términos de la oferta argentina.

Es verdad que su origen como ciudadana de un país emergente le da a esta economista búlgara nacida en 1953 una perspectiva diferente pero, como señaló un ex funcionario argentino ante el FMI, “hay ultraliberales que vienen de países de bajos ingresos y progresistas de países centrales”. En todo caso, aclaró, podría servir del hecho de que esté familiarizada con los problemas que trae tener instituciones débiles, como es el caso argentino. Llegó al FMI en un momento clave, casi por azar, ya que, con la crisis global por la pandemia, el organismo multilateral recuperó el poder de supervisión y de prestamista de última instancia que había perdido hace 20 años, luego de las crisis de los 90, incluyendo la de la Argentina.

Uno de los movimientos clave, como ocurrió en otros episodios críticos, fue cambiar a la cabeza de la negociación con la Argentina: Alejandro Werner, líder del Departamento del Hemisferio Occidental y negociador del programa con el gobierno de Macri, por Julie Kozack, su segunda. El equipo económico está encantado con esta modificación, porque creen que es más pragmática que su predecesor argentino-mexicano. Pero, al final del día, lo importante es que el FMI quiere cobrar los USD 44 mil millones que le prestó al país desde 2018, lo antes posible.

 
Joseph Stiglitz, el Nobel que apadrina al ministro Guzmán
Joseph Stiglitz, el Nobel que apadrina al ministro Guzmán

3-Joseph Stiglitz

El Premio Nobel del 2001 por su análisis de mercados e información asimétrica se convirtió en un referente de los líderes críticos de Washington, como Hugo Chávez y Cristina Kirchner. Aunque su campo de conocimiento es la microeconomía, su palabra parece sacrosanta en materia macro y de deuda soberana, cuestión en la que ha criticado severamente a los acreedores de la Argentina. Fue invitado por la entonces presidente a un acto en 2012 en el Museo del Bicentenario la Casa de Gobierno en el que la militancia de La Cámpora le cantó “Stiglitz corazón, acá tenés los pibes para la liberación”. Nacido en 1943, es el “padrino” de Martín Guzmán, uno de sus asistentes en la Universidad de Columbia, a quien, al ser designado en diciembre pasado, dijo que es “el hombre adecuado en el momento adecuado”. En el mercado lo cuestionan por su falta de conocimiento sobre cuestiones financieras y macro y aclaran que no tiene ningún peso ni en Wall Street ni en Washington.

 
Dennis Hranitzky, el abogado que representó a los fondos buitre y ahora a otros bonistas
Dennis Hranitzky, el abogado que representó a los fondos buitre y ahora a otros bonistas

4-Dennis Hranitzky

Abogado de Paul Singer desde el estudio Dechert durante el juicio entre el gobierno kirchnerista y los “fondos buitre” fue el ideólogo del embargo en 2012 de la Fragata Libertad en un puerto de Ghana, a la que se subió en persona como símbolo de un triunfo que tuvo a mal traer a la diplomacia y al equipo económico por bastante tiempo hasta que fue liberada. Pero también fue quien motorizó las investigaciones judiciales en torno del patrimonio en el exterior de las máximas autoridades aquel gobierno y, después de un primer approach amigable, prometió repetirlas ahora, como socio del estudio Quinn Emmanuel, que representa al grupo de los Exchange Bondholders, con títulos del 2005 y liderado por Monarch Capital. En el medio, afirman en el mercado, habría cobrado una jugosa comisión cuando el país perdió los juicios en 2014 en Estados Unidos y promete volver a las cortes en Nueva York si no hay un acuerdo con el país.

 
Sergio Chodos, representante ante el FMI
Sergio Chodos, representante ante el FMI

5-Sergio Chodos

El actual representante argentino ante el FMI es el “cerebro” de la estrategia del Gobierno ante los bonistas y muchos consideran que tiene más influencia sobre el presidente Alberto Fernández que el propio ministro Martín Guzmán. Fue asesor legal en el equipo que desarrolló el canje en 2005 y lideró el ministro Roberto Lavagna, secretario de Finanzas en la gestión de Miguel Peirano y ya estuvo en Washington en la era de Amado Boudou, con quien mantuvo una genuina amistad. Para el mercado, pese que antes de la función pública estuvo en importantes estudios jurídicos, “Chodos no entiende como funciona el mercado y está lleno de prejuicios”. Casi como una esponja, este abogado hincha de River absorbe las críticas y las devuelve en forma de propuestas audaces, como la de los canjes parciales que tanto rechazo generan entre los bonistas. Para sus compañeros es leal, a veces poco atildado en su forma de vestir, pero muy hábil y dedicado.

 
Daniel Marx, el negociador de más experiencia
Daniel Marx, el negociador de más experiencia

6-Daniel Marx

Nacido en 1953, Marx fue convocado en el inicio de la gestión de Alberto Fernández para ayudar al equipo de Guzmán, debido a su amplia experiencia como negociador de la deuda durante los gobiernos de Raúl Alfonsín, Carlos Menem y Fernando De la Rúa. Pero luego se lo dejó de lado y él tampoco quiso quedarse cuando vio cómo era el sistema de toma de decisiones. Apasionado por la bicicleta, hasta la cuarentena viajaba desde su casa en zona Norte del conurbano hasta el microcentro en su rodado todos los días, para atender a inversores y funcionarios del exterior desesperados por entender qué ocurre en la Argentina. Posiblemente sea uno de los economistas con mejor llegada a los tomadores de decisiones económicas en los Estados Unidos, aunque en el mercado algunos creen que no tiene tanto conocimiento de los actuales gerentes de los fondos que negocian con la Argentina. Es difícil escucharlo levantando la voz y casi nunca abandona su tono pausado para responder. Ha trabajado con varios presidentes, ministros de Economía, presidentes del BCRA y personajes clave del mundo financiero, como Nicholas Brady. Cree que el Gobierno debe dar un mensaje claro, consistente y no jugar a dividir a los bonistas, porque, aunque logre un éxito de corto plazo, luego se lamentará.

 
Sergio Massa, presidente de la cámara de Diputados
Sergio Massa, presidente de la cámara de Diputados

7-Sergio Massa

El presidente de la cámara de Diputados, de 48 años, ha sido un interlocutor permanente de los fondos de inversión, desde su gestión como jefe de gabinete del gobierno de Cristina Kirchner, cuando intentó cerrar un acuerdo con los holdouts en 2008 que la crisis internacional y la falta de voluntad política dejaron sin sellar. Los empresarios y analistas lo ven como el funcionario más predispuesto a acercar a las partes, pero él todo el tiempo les ha ratificado que él hace su aporte, pero quienes deciden son el presidente y el ministro de Economía. Ha logrado que el equipo económico escuche a los fondos, pero también les advirtió que no deben tirar demasiado del hilo, porque si no se puede cortar, cuando hay voces en el oficialismo que siguen pensando que es mejor cortar la negociación. Ex intendente y posiblemente algún día candidato a presidente, Massa trata de que prevalezca la paciencia que lo ha acompañado en su carrera política.

 
El ministro de Economía, Martín Guzmán
El ministro de Economía, Martín Guzmán

8-Martín Guzmán

Quienes aprecian y critican a Martín Guzmán, de 37 años, utilizan la misma vara: su experiencia académica. Los primeros, para destacar su trabajo previo en materia de estudio de las renegociaciones soberanas y los segundos para descalificarlo por su falta de experiencia práctica en un momento tan complejo para la Argentina. Más aún, hacen hincapié en que tampoco era una figura reconocida en la Universidad de Columbia antes de aceptar este cargo crucial. Hincha de Gimnasia de La Plata y fan de Lionel Messi, respeta tanto a Stiglitz como a su profesor preferido de la Universidad de La Plata y actual asesor, Daniel Heymann, uno de los arquitectos del Plan Austral.

La mayoría de los bonistas afirman que están “hartos” de los modos y la falta de diálogo por parte del ministro, que sufrió un fuerte desgaste ante el presidente luego del pobre resultado del primer canje, que cerró el 8 de mayo con un nivel de desaprobación tan alto -superior al 80%- que nunca se conoció el porcentaje oficial. Sin embargo, jura que, aunque se vaya del gobierno, no quiere volver a su despacho en Columbia, sino instalarse en su país. Sabe que todavía le resta el tramo más empinado de la negociación y que, de este resultado dependerá el balance que se hará de su gestión, sin otras cuestiones relevantes que pueda mostrar en una economía que caerá más que el resto de la región, salvo por Venezuela.

 
Federico Isenberg, de UBS
Federico Isenberg, de UBS

9-Federico Isenberg

El joven ejecutivo del banco UBS en la Argentina es adorado por el equipo económico actual, por su rol (y el de sus jefes), como poleas de transmisión entre el Gobierno y los bonistas. “Federico es un fenómeno”, dijo uno de los principales negociadores oficiales argentinos, aunque en el mercado consideren que todavía le falte recorrido para cumplir con este rol. “Promete más de lo que puede cumplir”, dijo, punzante, uno de sus colegas del sistema. Sin embargo, ha recibido elogios no solo de este equipo económico, ya que en el gobierno anterior lo tantearon para ser subsecretario de Finanzas y declinó la invitación con cortesía.

Recibido con honores en la Universidad de San Andrés, trabajó en PWC, BNP y esta es su segunda etapa en la Unión de Bancos Suizos. Su jefe es Enrique Vivot, un ex Merrill Lynch recibido en la Warthon School que maneja la región del Cono Sur de UBS, metido a último momento por el Gobierno como mensajero con los bonistas, pese a que para este rol ya habían sido contratados Lazard, HSBC y Bank of America.

 
Hans Humes, un acreedor que tiene una larga historia con la Argentina
Hans Humes, un acreedor que tiene una larga historia con la Argentina

10-Hans Humes

Sus apariciones públicas son bastante más relevantes que su representatividad como líder de los acreedores, pero su habilidad para dejar sentada su posición le ha permitido ganarse un lugar en la mesa de la discusión con la Argentina, una vez más. Nacido en Maryland en 1964 y criado entre Nigeria, México, Marruecos y Chile, ya estuvo frente a frente con el gobierno como colíder del Global Committee of Argentina Bondholders (GCAB) y del fondo de inversión que fundó, Greylock, durante el kirchnerismo. “Estuve en más de 20 reestructuraciones de deuda y nunca, antes o después, encontré representantes de un país que fueran tan engañosos, arrogantes o que demonizaran tanto a los representantes del otro lado de la mesa”, se quejó en una columna en The Guardian en 2014. En 2019, cuando muchos inversores huían, el vio una oportunidad para comprar títulos del país a un precio bajo. Y, ahora, en esta etapa, ha cumplido el rol de componedor. Con una cartera de inversiones cercana a los USD 1000 millones, pasó la cuarentena en una bella casa en Vermont, en medio del bosque, a la espera de que el Gobierno se acercara a la postura del comité que integra junto con Gramercy y Fintech, entre otros, representados por Marcelo Delmar de UBS. Finalmente, el Gobierno ahora debe decidir si avanza solo con una parte de este grupo hacia un nuevo canje, o espera a ver qué postura toman los fondos más grandes, contra los que Humes, veterano de las finanzas que pasó por Lehman Brothers y el Santander, guarda un rencor especial por motivos que, tal vez, algún día se conocerán.(Infobae.com)

 

Sergio Berni, ayer por la mañana, en Puente La Noria (Adriàn Escandar)

Horacio Rodríguez Larreta ordenó mantener silencio mientras espera para decidir cómo controlar el aislamiento en la ciudad de Buenos Aires a partir del viernes 17

 

“Hemos tenido épocas más difíciles”, desdramatizó Sergio Berni ante uno de sus colaboradores mientras se subía de nuevo al helicóptero en La Plata para volver a su oficina de Puente 12, ya la entrada la noche de ayer.

El ministro de Seguridad bonaerense había estado buena parte de la tarde en la capital bonaerense con el teléfono apagado: lo hace, según sus asesores, cuando “arma quilombo”. Berni se las ingenia con frecuencia para no pasar desapercibido, pero su irrupción a los gritos de ayer por la mañana en el retén policial de Puente La Noria, en uno de los accesos de la zona sur de la Ciudad, y  su afrenta pública a la ministra Sabina Frederic  por el operativo en el primer día de la cuarentena estricta  colmó la paciencia de la Casa Rosada , que dejó el tema en manos del gobernador Axel Kicillof.

Cuando Horacio Rodríguez Larreta y su equipo vieron por televisión las imágenes insólitas de Berni rodearon por cámaras de televisión, los gritos y furioso con el operativo policial desplegado por las fuerzas de seguridad nacionales por las largas filas de vehículos, ordenaron automáticamente a los porteños que hicieran silencio y dejaran el escenario mediático para las autoridades de Nación y Provincia.

Las teorías de los funcionarios más conspirativos señalan que el espectáculo mediático del ministro de Seguridad bonaerense, aplaudido, según su entorno, por la mayoría de los conductores que esperanban desde que fue un buen rato en uno de los accesos a la ciudad, marca "en el primer día del confinamiento más estricto, en momentos en que la sociedad muestra señales evidentes de latasancio tras más de cien días de aislamiento.

 

Lo lo cierto es que la escena de ayer por la mañana agrega una cuota de zozobra a la estrategia desplegada en torno a la continuidad de la cuarentena, a los operativos en la calle, a la autoridad presidencial ya la decisión que la administración porteña debe tomar en poco más de quince días sobre la coordinación con la Provincia.

 
Axel Kicillof y Sergio Berni
Axel Kicillof y Sergio Berni

El informe oficial del Ministerio de Salud de ayer volvió a confirmar lo que pareciera erigirse como una tendencia. El Gran Buenos Aires dobló en contagios a la Ciudad: 1.671 y 841, respectivamente. Si la curva se consolida, ¿qué decisión va a tomar Rodríguez Larreta el viernes 17? ¿Seguir ligado a la Provincia como una sola región, el AMBA, como ahora? ¿Cómo empezar a realizar actividades, como reclamar con vehemencia casi todos sus socios políticos, aún cuando el gobierno bonaerense insista en continuar con un confinamiento duro para preservar la cuestión sanitaria?

El jefe de gobierno le ha prohibido a su gabinete contestar cualquier crítica bonaerense o de la Casa Rosada. Hubo, de hecho, pedidos internos para rebatir, por ejemplo, los insistentes recuperados por la actividad al aire libre, que la ciudad tuvo que volver a prohibir.

Ayer por la mañana, después de que Berni se presentara en los controles policiales y de escuchar el reclamo airado de Frederic, Kicillof telefoneó a Berni. Por la tarde, el ministro viajó hasta La Plata, a dónde suele ir en estos tiempos, según sus colaboradores, solo cuando lo llaman. “Estuvo con el gobernador”, resaltaban ayer por la noche cerca del funcionario. Solo Kicillof y su ministro lo saben.

Los voceros del gobernador negaron hasta el hartazgo un encuentro a solas. En la agenda oficial de Kicillof figuraba un anuncio vinculado al área de Educación por la mañana, una reunión con Sergio Massa, otra con Augusto Costa y una más relacionada a medidas para pymes y comercios. Después de todo eso, explicaron, se cruzó a la residencia. “Sin comentarios”, habían dicho más temprano cuando el revuelo ya no tenía retorno.

El teléfono apagado del ministro le agregó un plus de dramatismo al asunto. A media mañana, el funcionario también lo había desactivado: recién volvió a prenderlo después de las 3 de la tarde, que pasó un rato por su oficina sobre la autopista Ricchieri, en La Matanza. Dedicó casi una hora a devolver mensajes y llamados y se volvió a subir al helicóptero rumbo a La Plata.

“‘El Loco’ no tiene nada que perder”, lo exculpaban ayer los funcionarios que lo frecuentan desde hace casi una década, que conocen, como pocos, de su fanatismo por la televisión.

 
Alberto Fernández, Horacio Rodríguez Larreta y Axel Kicillof, durante el anuncio del viernes pasado
Alberto Fernández, Horacio Rodríguez Larreta y Axel Kicillof, durante el anuncio del viernes pasado

El problema, trasciende desde el Frente de Todos, no es Berni y Frederic. Si no que el constante embate del ministro provincial golpea a la autoridad presidencial, y pone en duda el rol del Estado en momentos de incertidumbre sanitaria y de fatiga social. Es pintoresco hasta que deja de serlo.

Berni tiene como única referente a Cristina Kirchner: hablan todas las semanas, según su entorno, e incluso algunos de los custodios de la Policía Federal pasaron hace tiempo del funcionario a prestar servicios para la ex mandataria.

Fue la vicepresidenta la que lo propuso para el cargo, a pesar de que era resistido internamente. Es cierto, de todos modos, que el ministro y Kicillof se frecuentan, y se respetan, desde la época en que compartieron gabinete, antes del 2015.

Lo más complejo, sin embargo, es que, para Berni, Alberto Fernández es “solo el Presidente”, y nada más. Y su decisión constante de confrontar con la Casa Rosada alimentan -¿sin quererlo?- las versiones sobre la investidura presidencial y la eventual incidencia de CFK en la marcha del gobierno.

El ministro ni siquiera se tomó el trabajo de ir, el viernes por la tarde, a la reunión interministerial en Casa de Gobierno entre los ministros de Salud, Transporte, Desarrollo Social y Seguridad de Nación, Ciudad y Provincia, encabezada por Santiago Cafiero. En Casa Rosada juran que fue invitado. Cerca de Berni dicen que no. Y que no lo participaron porque en el anterior encuentro, del mismo estilo, el funcionario puso en duda parte de los operativos y de las decisiones.

Lo cierto es que Frederic aprovechó la ausencia de su colega para cargar contra la falta de controles en el Gran Buenos Aires, en medio de la discusión sobre el transporte y la cantidad de pasajeros. La relación entre la ministra y su antecesor se detonó por el manejo de la Gendarmería en el conurbano, que Berni quería bajo su paraguas. Desde ese momento no hubo nada más que hablar.

En el medio, Rodríguez Larreta aprovecha los chispazos internos en el Frente de Todos para ganar tiempo y apuntalar la gestión sanitaria frente a lo que se perfila como una decisión crucial: seguir o no con la cuarentena estricta.

 
Cristina Kirchner y Sergio Berni (Télam)
Cristina Kirchner y Sergio Berni (Télam)

Hasta ahora, el jefe de Gobierno y Kicillof ataron sus suertes. Nadie sabe el número de contactos de los próximos días ni la evolución de las camas de terapia, la obsesión principal de los especialistas, que ayer rondaba en torno al 55,9%.

Lo que sí tiene claro el jefe de gobierno es que el humor social de los porteños y la parálisis de la actividad económica no resiste mucho más. La complejidad socioeconómica del Gran Buenos Aires no le da margen a Kicillof para preocuparse más que por la crisis sanitaria.

La recaudación en la Ciudad se achica mes a mes. El martes, en las oficinas de la sede semivacía de la calle Uspallata, corría una versión que daba cuenta de la cúpula porteña analiza suprimir las áreas de gobierno. (Infobae.com)

 

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El presidente argentino Alberto Fernández conversa con el CEO de la agroexportadora Vicentin, Sergio Nardelli, durante una reunión en la Residencia Presidencial de Olivos

El presidente de la Nación dijo que el objetivo del gobierno "sigue siendo controlar la empresa". Además criticó duramente el fallo del magistrado santafesino que ordenó reponer al directorio de la compañía

 

Luego del freno que sufrió el plan del gobierno nacional de controlar a la empresa Vicentin, el presidente Alberto Fernández advirtió que si el juez de Reconquista, Fabián Lorenzini, -que había ordenado reponer el directorio de la compañía agroexportadora- no da el visto bueno a la nueva propuesta que hizo el gobernador de Santa Fe, Omar Perotti, de aceptar a sus interventores, avanzará con la expropiación.

“Si el juez dice que no a la propuesta de Perotti, sólo queda expropiar”, dijo el mandatario en diálogo con el periodista Roberto Navarro, en el Destape Radio. Aseguró que sigue “buscando los caminos para que el Estado se haga cargo de la cerealera” y “resuelva los problemas para tener una empresa que nos permita ver cómo ese mercado funciona y se desarrolla”. En ese sentido, ratificó que, pese a la marcha atrás con la idea inicial, “el objetivo del gobierno sigue siendo controlar” la compañía.

Remarcó que la intervención estatal de Vicentin puede hacerse “por vía de concurso o por la vía de la expropiación” y destacó la propuesta presentada ayer por el gobernador de Santa Fe que va por la primera opción. “Valoro enormemente el esfuerzo de Perotti y espero que el juez nos dé la derecha”, agregó el Jefe de Estado, pero nuevamente advirtió: “Si no me dejan esta opción [la del concurso], no tengo otro camino más que la expropiación”.

De igual forma aprovechó para dedicarle unas duras palabras al fallo del juez Lorenzini, que dispuso restituir la administración Vicentin a sus directivos por un plazo de 60 días, y además les otorgó el rol de veedores a los interventores designados por el Poder Ejecutivo. “Son llamativas las conclusiones a las que llega el juez, con el que absolutamente discrepo. Es disparatado, es un dislate jurídico de magnitud”, cuestionó.

“El juez es un juez concursal y yo soy el Presidente de la República y hay que explicarle que los DNU son leyes, tienen el peso de las leyes”, aseveró. “Yo me doy cuenta que la palabra expropiación no gusta, pero está en la Constitución desde siempre”. Estamos rescatando una empresa en quiebra. No fuimos a expropiar Cargill, que funciona y nadie tiene cuestionamientos jurídicos o de otro tipo”, explicó. Además, indicó que “no le preocupa el banderazo” de hoy a la tarde. “Creo que es gente que está confundida”, añadió.

El Presidente se refirió también a acusación de estafa que pesa sobre la cúpula de la empresa y dijo que fueron ellos los que pidieron que el Estado interviniera al ver que la situación en la compañía era insostenible. “No siento que sea ético que ante semejantes sospechas yo vaya a negociar con esos accionistas. Entendí que la única alternativa viable era la expropiación. Es un camino, no un objetivo. Y eso generó mucho revuelo. La palabra expropiación por ciertos sectores es vista como violenta; hace pensar en la idea de que el Estado se quiere apropiar de bienes que son de ellos”, agregó.

 
Vista aérea de Vicentin
Vista aérea de Vicentin

“Vicentín tiene problemas penales y judiciales, que van desde estafas a bancos oficiales a denuncias de lavado y operaciones en negro con la soja,. No voy a emitir juicio de los problema judiciales de Vicentin porque creo que todos son inocentes hasta que se demuestre lo contrario”. continuó el mandatario. “Yo no siento que sea ético que ante semejante sospechas yo como Presidente vaya a negociar con esos accionistas” y “le dijeron que existía una posibilidad de solucionar el tema sin la expropiación”, señaló. “No veía esa solución pero si alguien la tenía que la trajera”, dijo.

En ese sentido reivindicó la figura de la expropiación y aclaró que “no están atacando la propiedad privada”. “Estamos rescatando a una empresa en quiebra, cuyos dueños le pidieron al Estado que se haga cargo. Si no yo parezco un loco que se levanta y pide expropiar”, dijo.

Entre varias cosas, Fernández aseguró que con la nueva propuesta que elevaron al magistrado santafesino no se trató de una “marcha atrás” si no de buscar alternativas para encontrar una solución a la grave situación de una empresa que el Estado considera estratégica. “De ninguna manera hubo marcha atrás con Vicentin. Los accionistas de la empresa (con el empresario Sergio Nardelli a la cabeza) hablaron conmigo reclamando que el Estado se hiciera cargo porque no estaban en condiciones objetivas de sostenerla. Nosotros analizamos el caso y vimos a una empresa en crisis, rodeada de un sinfín de problemas, presuntas estafas a bancos nacionales por créditos que recibieron y hasta denuncias de lavado y maniobras en negro”, dijo.

El gobernador de Santa Fe visitó ayer Olivos para anunciar el respaldo del presidente al proyecto que venía trabajando y que, en principio, consiste en el pedido de intervención judicial con compromiso de descartar la expropiación. Según explicó el propio mandatario provincial, la propuesta consiste en designar tres personas como interventoras de la agroexportadora Vicentin en el marco del proceso concursal, de modo de permitir el “rescate” de la empresa.

 
El gobernador de Santa Fe, Omar Perotti (Franco Fafasuli)
El gobernador de Santa Fe, Omar Perotti (Franco Fafasuli)

Según la propuesta, Gabriel Delgado, designado por Fernández, sería el titular de ese triunvirato. “Hubo algunas propuestas acercadas por la empresa frente al pedido del Presidente de la Nación que si había propuestas superadoras a la instancia de expropiación las iba a escuchar”, señaló el gobernador. “Empezamos a trabajar con él y sus equipos en una instancia diferente que nos llevó a presentar hoy ante el juzgado de Reconquista el pedido de parte de la inspección de personas jurídicas de Santa Fe de la intervención judicial de la empresa dentro del concurso a través de tres personas que estamos proponiendo para llevar a la conducción de la empresa para su rescate”.

La propuesta se presenta a través de la Inspección General de Personas Jurídicas de la provincia y se enmarca en la ley de Concursos y Quiebras, con lo que salva las críticas que se le habían hecho al decreto de intervención con el objetivo posterior de proceder a la expropiación de la empresa.

Fernández anunció hoy que el lunes se reunirá con el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, para “tomar una decisión” en relación al aislamiento social y obligatorio por coronavirus, ante el incremento de los casos en el Area Metropolitana Buenos Aires (AMBA). “Quedamos en vernos el lunes los 3 para tomar una decisión. Estamos en una situación muy complicada”, dijo el mandatario.(Infobae.com)

 

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El Ministerio de Salud informó que la cantidad de casos en todo el país llegó a 37.510. La mayor cantidad de infectados se encuentra en el AMBA. Es el número más alto de contagios en una jornada

 

El ministerio de Salud informó este jueves que en las últimas 24 horas hubo 1958 nuevos contagios y que fallecieron 35 personas. Con esos números, el total de infectados en el país desde que comenzó la panademia llegó a 37.510, mientras que el total de fallecidos es de 948.

Del total de esos casos, 1.049 (2,8%) son importados, 14.420 (38,4%) son contactos estrechos de casos confirmados, 15.347 (40,9%) son casos de circulación comunitaria y el resto se encuentra en investigación epidemiológica.

Desde el último reporte emitido, se registraron 19 nuevas muertes. Diez hombres, cuatro de 82, 100, 51 y 69, residentes en la provincia de Buenos Aires; cinco de 57, 52, 60, 65 y 82 años, residentes en la Ciudad de Buenos Aires (CABA); uno de 78 años, residente en la provincia de Río Negro; y ocho mujeres, tres de 70, 80 y 92 años, residentes en la provincia de Buenos Aires; y cuatro de 89, 74, 82 y 47 años, residentes en la Ciudad de Buenos Aires (CABA); una de 47 años, residente en la provincia de Chaco. Al momento la cantidad de personas fallecidas es 913.

Por la mañana la cartera que conduce Gines González García confirmó 16 nuevas muertes por coronavirus con respecto al último parte oficial, difundido anoche. La cifra es récord para los reportes matutinos.

 

En el parte de la mañana se informó la muerte de ocho hombres: cuatro de 90, 84, 70 y 67 años, residentes en la provincia de Buenos Aires; dos de 53 y 59 años, residentes en la Ciudad de Buenos Aires (CABA); dos de 74 y 87 años, residentes en la provincia de Río Negro; y ocho mujeres, cuatro de 65, 70, 81 y 77 años, residentes en la Ciudad de Buenos Aires (CABA); dos de 91 y 47 años, residentes en la provincia de Buenos Aires; una de 57 años, residente en la provincia de Chaco; y una de 79 años, residente en la provincia de Neuquén.

De total de casos que se confirmaron hoy, 1106 son de la provincia de Buenos Aires, 692 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 68 de Chaco, 27 de Río Negro, 16 de Neuquén, 11 de Santa Fe, 10 de Chubut, 9 de Córdoba, 6 de Entre Ríos, 4 de Formosa, 3 de Mendoza, 3 de Jujuy, 1 de Corrientes y 1 de Tucumán.

El 95% de los casos nuevos se concentra en el Área Metropolitana (Ciudad de Buenos Aires y Conurbano). Por ese motivo, las autoridades nacionales pusieron el foco para restringir lo máximo posible la circulación de personas.

 

“Crece el movimiento de gente y crece el contagio. Esto pasa en CABA y en la Provincia. Eso es lo que nos llevó a ver de qué modo nosotros podemos ponerle un freno ya a la mayor circulación que se está observando”, sostuvo ayer el presidente Alberto Fernández en una nota con Telefe.

Esta mañana, funcionarios de la provincia de Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires evidenciaron las diferencias de criterios que existe de acuerdo a la próxima etapa de la cuarentena. Santilli aseguró que el crecimiento de la curva de contagios está controlada y en Capital Federal no ven motivos para endurecer las condiciones de confinamiento. Nicolás Kreplak, viceministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, fue más drástico: pidió adoptar una decisión inmediata.

Kreplak es el mismo funcionario que proyectó que el aislamiento continuará al menos hasta el 15 de septiembre. Esa estimación fue luego desacreditada por el presidente Alberto Fernández, quien se imagina una liberación más cercana en el tiempo.

 

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a partir de mañana, habrá nuevas pautas para las personas que pretendan salir a realizar ejercicio físico. El jefe de Gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, anunció que se ampliará el rango dos horas, de 19 a 9, y se dividirán las habilitaciones en virtud del número de DNI de los vecinos, con esquema idéntico al que rige para los porteños que realizan compras en comercios no esenciales.

De esta manera, aquellos con documento terminado en número par podrán salir los días pares, mientras que quienes tengan DNI impar, lo podrán hacer los otros días. Así, Rodríguez Larreta anticipó el esquema que se implementará para las salidas deportivas en parques y plazas. “El nivel de contagio al aire libre es menor que en los lugares cerrados”, dijo el jefe de Gobierno, y reiteró que ante el aumento de la curva de contagios se tomarán medidas preventivas.

 

La medida llega después de que el Presidente y el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, hayan cuestionado la cantidad de gente que salió a correr por diferentes plazas y parques de la Capital.(Infobae.com)

 

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