Política

La reforma del fuero federal se demora. Pero ya genera tensiones y sugiere presiones. Eso, en medio de novedades sobre causas por corrupción y otras decisiones judiciales. En cambio, la emergencia económica sería aprobada entre Navidad y Año Nuevo

 

Alberto Fernández frente a sus alumnos en la Facultad de Derecho. Tomó examen.
Alberto Fernández frente a sus alumnos en la Facultad de Derecho. Tomó examen.

Los tiempos -y en rigor, el manejo de los tiempos- dicen mucho en política. El Gobierno decidió impulsar un plan de triple emergencia (económica, social, sanitaria) y se fijó como objetivo convertirlo en ley entre Navidad y Año Nuevo. Hay muchos trascendidos sobre los contenidos, pero habrá que esperar que el texto o conjunto de textos aterrice en el Congreso para iniciar a la carrera el tratamiento la semana que viene. En cambio, la reforma de la justicia federal debería esperar, tal vez hasta el fin del verano. No es un dato menor: el mero anuncio fue un potente proyectil del discurso inaugural de Alberto Fernández y la onda expansiva estaría sacudiendo ya algunas causas por corrupción.

Los llamados proyectos económicos, aunque las emergencias serían más amplias, ofrecen un dato importante en medio de trascendidos que no alterarían ese punto central: le transferiría al Poder Ejecutivo, es decir al Presidente, poderes extraordinarios para manejarse en el arranque de su gestión. Por supuesto, serán de impacto las precisiones sobre aumentos de jubilaciones mínimas, salarios básicos e impuestos, entre otros.

Está claro que el camino para la emergencia parece allanado. El oficialismo sumaría aliados y los cuestionamientos a la delegación de facultades legislativas no alcanzarían para modificar el curso. De eso vienen hablando Sergio Massa y Máximo Kirchner, que estuvieron también en Gobierno para ajustar el trámite de sesiones extraordinarias: dato sensible, su accionar en dupla en Diputados indica el juego de poder interno. En la otra cámara, el armado de Cristina Fernández de Kirchner garantiza número de sobra.

 
Sergio Massa y Máximo Kirchner, con saludo efusivo. Son los operadores clave de Diputados
Sergio Massa y Máximo Kirchner, con saludo efusivo. Son los operadores clave de Diputados
 

La idea es que todo quede liquidado sin demora. En Diputados la semana que viene; en el Senado, el último jueves del año. Este paquete legal va acompañado de hecho con otra decisión del Gobierno: no habrá nuevo Presupuesto al menos hasta bien entrado el año que viene. Tal vez, cuando esté encaminada la renegociación de la deuda. Difícil precisar ese horizonte. Más claro es que el recurso de trabajar técnicamente con la prórroga del actual –licuado como referencia- le dará al Presidente mayor “flexibilidad” o juego para definir partidas presupuestarias.

En otras palabras, las emergencias y la decisión de no presentar Presupuesto para el año que viene son instrumentos que facilitarán el terreno para que Alberto Fernández comience a desplegar su estrategia de gobierno. También, expondrá en blanco sobre negro las medidas prácticas en materia económica y social. Gestión concreta, luego de estos primeros días de aterrizaje en cada área marcados por anticipos y títulos.

La expectativa general, claro, es la suma de expectativas sectoriales o de franjas sociales. Lo dicho: las primeras respuestas en los temas referidos irán apareciendo la semana que viene.

Otra realidad asoma en el mundo de la Justicia. Las definiciones de Alberto Fernández ante la Asamblea Legislativa constituyeron, sin dudas, el segundo tramo destacado de su discurso, medido por el énfasis en su tono y por los evidentes alcances políticos. Pero los tiempos de resolución en el Congreso serán más largos, según se dejó trascender.

El Presidente fue especialmente duro y, se ha dicho, superó por mucho el tema de las prisiones preventivas, cuyo uso –no sólo en el fuero federal- es motivo de fundadas críticas. No es lo único ni se trata de analizar el tema con ingenuidad: en casos resonantes de corrupción, el cuestionamiento asoma como escudo con pretensiones exculpatorias.

Alberto Fernández ha planteado este tema desde hace años. Y abundó además sobre los alcances de la delegación de funciones en la gestión de gobierno. Más acá en el tiempo, avanzó sobre otros terrenos políticos y consideró, como lo hizo ante los legisladores, que directamente hubo “persecuciones” político-judiciales con motor o respaldo mediático. Eso trasciende la cuestión de las prisiones preventivas y plantea la cuestión en términos de supuesto armado de causas.

 
Cristina Kirchner saluda en el acto del martes en Plaza de Mayo, junto a Alberto Fernández. (Luciano Gonzalez)
Cristina Kirchner saluda en el acto del martes en Plaza de Mayo, junto a Alberto Fernández. (Luciano Gonzalez)

Desde que el proceso electoral fue perfilando el triunfo del Frente de Todos, hubo planteos más crudos para desacreditar no una prisión en particular sino todas las investigaciones sobre hechos de corrupción en la anterior gestión kirchnerista. Y no se habló únicamente de lawfare. La ex Presidente y ahora vice dijo en la misma noche del martes en Plaza de Mayo que prácticamente buscaron “desparecerlos”.

En este contexto, cada movimiento en la justicia federal es leído en clave de acomodamiento o reacción ante el nuevo ciclo político. Por ejemplo, la excarcelación de Julio De Vido. O los pasos que intenta dar con diversa suerte Lázaro Báez. O el avance de alguna causa contra ex funcionarios macristas. También, en sentido refractario, la ratificación de Martín Irurzun como presidente de la Cámara Federal porteña.

Son algunos de los hechos que se suceden. Descargados de sustancia política, algunos pretenden remitir parte de lo que ocurre a las precisiones sobre la aplicación de la prisión preventiva que fueron impuestas por la Comisión Bicameral encargada de monitorear la implementación del nuevo Código Procesal Penal. Del mismo modo, la decisión de una Cámara Federal convalidando sus autoridades podría ser vista como un paso administrativo ya previsto. Son explicaciones que suenan pobres y hasta huecas en bocas políticas de los círculos del poder.

Con este cortinado de fondo, otros gestos se potencian solos. Uno: la designación de Juan Martín Mena, muy allegado a CFK y ex hombre de peso en inteligencia, como segundo de Marcela Losardo en el Ministerio de Justicia. Otro: la invocación al lawfare que hizo Axel Kicillof para designar a dos ministros provinciales con problemas judiciales.

Los trascendidos indican que el paquete de esta “integral reforma del sistema federal de Justicia” podría ir acompañado por alguna modificación de la llamada ley del arrepentido, entre otros temas. No hay precisiones sobre las iniciativas. Y en cuanto a los tiempos, los más optimistas dicen que podrían entrar al Congreso hacia el final de extraordinarias, en algún momento de enero, y otros apuntan a marzo. Se verá, pero la dureza del discurso –o lo que sugiere- y el manejo de los tiempos operan ya sobre la Justicia, cruzada por tensiones y no precisamente por la saludable intención de mejorar el sistema, recurrente tema en el discurso político.(Fuente: infobae.com)

 

TE PUEDE INTERESAR

 

Axel Kicillof, Sergio Massa, Alberto Fernández y Cristina Kirchner durante la asunción del primero como gobernador bonaerense

Lo acordó el Presidente con el titular de la Cámara de Diputados, Sergio Massa. Comenzarán el 18 de diciembre con estas tres iniciativas clave para el gobierno del Frente de Todos

 

El Gobierno no quiere perder un segundo para avanzar con medidas urgentes para recuperar la alicaída economía de la Argentina, por lo que Alberto Fernández acordó hoy con el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, que mañana se hará una convocatoria a sesiones extraordinarias del Congreso con la idea de empezar a tratar un paquete de medidas de interés para la Casa Rosada.

Según confiaron a Infobae fuentes calificadas del Gobierno, el Presidente le pidió a Massa agilizar cuanto antes el trabajo parlamentario y así se acordó llamar desde mañana por medio de una resolución del Boletín Oficial a sesiones extraordinarias que comenzarán a partir del 18 de diciembre en una sesión especial.

En esa reunión del Congreso, el Gobierno buscará sancionar en forma acelerada un proyecto de ley de emergencia económica, otro de emergencia alimentaria y otro de emergencia sanitaria. También está acordado que el Congreso sesionará en enero con todos los proyectos de ley restantes que quiere enviar el Poder Ejecutivo.

Durante una reunión que Fernández y Massa mantuvieron en la Casa Rosada se acordó este cronograma de trabajo legislativo en el Congreso. También se definió que en los primeros días de enero el Parlamento seguirá en funciones con sesiones extraordinarias con un temario del Poder Ejecutivo que contempla otros temas como el proyecto de ley de creación del Consejo de Seguridad; un Consejo Económico y Social y el mencionado Consejo contra el Hambre que dispondrá medidas de emergencia para paliar la situación de pobreza que según los últimos datos de la UCA supera el 40%.

 

En el encuentro de Massa y Fernández también participaron el jefe de Gabinete Santiago Cafiero y la secretaria de Legal y Técnica Vilma Ibarra. También el tema de llamar a sesiones extraordinarias fue acordado en la Cámara de Diputados por Massa con el jefe de la bancada peronista Máximo Kirchner y los jefes de bancada de Cambiemos Mario Negri, José Luis Ramón del bloque Unidad y Equidad y referentes de bloques de la izquierda.

“Vamos a trabajar duro porque la Argentina en una situación económica desastrosa no se puede dar el lujo de tener cerrado el Congreso en el verano”, explicó a Infobae un funcionario de la Casa Rosada.

 
El presidente Alberto Fernández, Sergio Massa y Máximo Kirchner acordaron un temario para Diputados de temas urgentes
El presidente Alberto Fernández, Sergio Massa y Máximo Kirchner acordaron un temario para Diputados de temas urgentes

La intención del oficialismo es llamar a una sesión especial el 18 de diciembre para tratar la emergencia sanitaria, económica y alimentaria a los efectos de aprobarla cuanto antes. Con este paquete de leyes el Gobierno busca redistribuir partidas del presupuesto a su conveniencia y prioridad. También se tratará de avanzar con un programa de asistencia alimentaria para los sectores más desprotegidos. El Ministerio de Desarrollo Social trabaja en una atención alimentaria para unos 1.000 puntos críticos que hay en todo el país con niveles de desnutrición infantil graves.

Según acordaron Massa y Máximo Kirchner en Diputados se tratará de llamar el martes que viene a una sesión de las comisiones de Legislación General y Presupuesto para sacar cuanto antes dictamen y el miércoles llevar el tema de las tres emergencias al recinto.

En tanto, se espera que durante enero se discuta otro paquete de proyectos de ley relacionados con la creación del Consejo de Seguridad, el Consejo Económico y Social, un proyecto de promoción de hidrocarburos y la creación del Consejo de Lucha contra el Hambre.

Pedido a la Justicia electoral

Por otra parte, se supo que se acordó entre el Presidente y los referentes del oficialismo en el Congreso que se notificará de inmediato a los jueces electorales para que a más tardar resuelvan para la semana que viene la situación de la vacantes que dejaron los legisladores nacionales que ocuparán cargos en el gobierno nacional. Es que se debe definir quiénes reemplazarán a los que dejan el Congreso y emigran al Ejecutivo. Esos reemplazos deberán prestar juramento mañana. Pero hay unas 15 bancas de diputados que están judicializadas bajo la ley de “paridad de género”.

Este tema no fue saldado aún y Massa cree que se deber resolver cuanto antes en un acuerdo político o un fallo de la jueza federal con competencia electoral, María Servini, con el resto de los bloques parlamentarios. Sucede que con la ley de paridad de género (aprobada en 2018) vigente, ahora los temas judicializados son los reemplazos de los que ocupan una banca desde las elecciones legislativas de 2017, cuando todavía no existía la ley de paridad.(Fuente: infobae.com)

 
 
TE PUEDE INTERESAR
 
 

Alberto Fernández y Cristina Kirchner anoche en la Plaza de Mayo

El Presidente les apuntó a los jueces federales. Y a la connivencia con servicios de inteligencia. Junto a la economía, fueron sus definiciones más importantes. Volvió a cargar contra “persecuciones” políticas. La reforma dirá si convoca o agrieta

 

“Presidente de la unidad de los argentinos”. La locutora oficial mencionó siempre de ese modo a Alberto Fernández. Y el mismo se describió con similares definiciones. El nuevo presidente se dio a la tarea de construir su poder político desde el primer minuto de gestión, en al acto inaugural ante los legisladores. Esa, en todos los tiempos, es la primera señal, la pintura personal que se imagina a futuro. La economía será el desafío mayor, sin dudas y por la magnitud de los problemas, pero seguramente la Justicia será una prueba determinante para derribar “muros” de desconfianzas y rencores.

En estas horas y días inaugurales de gobierno se conocerán los proyectos de “reforma integral del sistema federal de Justicia”. Y esas iniciativas serán centrales en el temario del nuevo Congreso: indicarán si se abre un nuevo camino o si detrás de las reformas late el intento de presionar por la causas de corrupción que involucran a Cristina Fernández de Kirchner y ex funcionarios. Es decir, si se trata de desarmar una maquinaria de jueces de oscuras relaciones de poder con cada gobierno -de manera creciente a partir del menemismo- o si se recrea ese juego perverso.

El tema, en definitiva, es una prueba. Desarmar ese esquema, que como señaló el Presidente tiene relaciones profundas con servicios de inteligencia, demandaría cuidados extremos. En primer lugar, para evitar una generalización –de jueces y de causas- que manden a vía muerta investigaciones que acumulan pruebas de peso. Y en segundo lugar, para no caer en una desacreditación colectiva de la Justicia que también impacte sobre algunos pocos jueces y camaristas federales incómodos para el poder. El punto, en otras palabras, es qué se busca desarmar y también qué se busca construir de hecho, como efecto real.

 
Alberto Fernández le tomó juramento a Santiago Cafiero como jefe de Gabinete
tAlberto Fernández le tomó juramento a Santiago Cafiero como jefe de Gabinete
 

Alberto Fernández apunta sin vueltas a ir edificando poder propio. Seguramente por eso, a diferencia de la campaña, el Presidente buscó hablarle también a sectores de la sociedad que miran con especial recelo esta experiencia que lo ha colocado en la Casa Rosada, con la ex presidente detrás. En el discurso, fue claro. También en algunos gestos, formales si no fuera por el contexto y los niveles de fractura política y grieta o muros. Por ejemplo, el modo de saludar a Mauricio Macri y a Gabriela Michetti, a diferencia de la frialdad y el disgusto expresados por la nueva vicepresidente.

Está claro que armar y consolidar perfil propio sería más que gestos de esa naturaleza hacia la interna y hacia afuera. Alberto Fernández fue claro en la descripción del cuadro que enfrenta desde ahora. Se verá si esto se agota en el movimiento para definir su línea de gestión y acotar expectativas inmediatas. También, si la descripción de la herencia lo diferencia de Macri sin entrar en zona de confrontación permanente. Según puntualizó él mismo, la diferenciación y las visiones contrapropuestas deberían convivir sin el extremo de la grieta. Después, en la Plaza de Mayo fue más duro con Macri y con la justicia federal.

El Presidente eligió con precisión los renglones para exponer la realidad que recibe: pobreza, inflación, desempleo, deuda, caída de la producción y del consumo. Reiteró que el país se encuentra en “virtual default” y anticipó que de hecho será dura la negociación con el FMI y los privados. Como panorama de corto plazo, fue preciso y reiterativo en un punto: medidas para los sectores más castigados por la crisis, puesta en marcha de un acuerdo social y demanda de “compromiso solidario” a las franjas sociales o actividades económicas mejor plantadas. Eso tendría expresión en materia fiscal.

Fue un discurso leído –es decir, escrito y revisado- muy articulado, con pinceladas generales en algunas áreas y definiciones fuertes y a modo de marco rector para áreas sensibles: la economía, la Justicia y los servicios de inteligencia, muy vinculados los dos últimos renglones.

 
Franco Fafasuli
Franco Fafasuli

La línea planteada en el caso de la justicia federal fue elocuente como base. Habló en medio de aplausos de “persecuciones indebidas”, también de “detenciones arbitrarias” y de causas tejidas desde el gobierno saliente y con “cierta complacencia mediática”. Resulta claro que su cuestionamiento, como desde hace rato, supera por mucho las razonables críticas a la aplicación de la prisión preventiva como recurso repetido. Es sabido: pueden obrar como condenas de hecho, tan nocivas como la dilación eterna de causas que involucran al poder político, viejo o nuevo, y que alimentan la percepción de impunidad.

Unas horas después, la ex presidente retomó el tema en Plaza de Mayo. “Fueron años duros para quienes fueron objeto de persecución”, dijo, y con la obvia decisión de emparentar el gobierno de Macri con la dictadura, cerró: “Querían que desapareciéramos prácticamente como seres humanos”.

El sistema degradado en amplias franjas de la justicia federal, y no sólo en Comodoro Py, va de la mano con la ominosa confluencia de servicios que actúan en la ilegalidad. Viene de arrastre, acompañado de otra práctica: la de los “operadores judiciales” que trabajan sobre o con algunos jueces desde la política. El Consejo de la Magistratura ha operado más de una vez como “contrajuego”, motorizando ofensivas o reteniendo denuncias como mensaje a jueces federales con causas de alto impacto en su poder.

Esa “tradición”, repetida en la anterior experiencia kirchnerista, fue uno de los detonantes de la salida de Gustavo Beliz –de la gestión y del país- y tuvo capítulos oscuros posteriores que apuntaron a tareas de “inteligencia” interna y disputas intestinas que colocaron al general César Milani en el foco de graves denuncias.

La incorporación de Beliz al equipo del nuevo presidente podría ser una señal en ese terreno. Se verá. Por ahora, Alberto Fernández ha dado algunos mensajes que asoman contradictorios. El cuidado de la ex presidente, en la línea de considerarla víctima de operaciones político-judiciales, también es un gesto potente. Las características de los proyectos que vienen, más allá de los trascendidos, expondrán objetivos y tiempos. Se conocerá entonces la real dimensión de la reforma. Y también, el mensaje a la Justicia y especialmente la señal política que buscaría trascender a sus propias filas y proyectarlo como “Presidente de la unidad de los argentinos”, según pudo escuchar todo el mundo en cadena. (Fuente: infobae.com)

 

TE PUEDE INTERESAR

 

 

 

Alberto Fernández y Cristina Kirchner durante los festejos del 27 de octubre (Reuters)

A partir de las 11.30, en la Asamblea Legislativa, Gabriela Michetti le tomará juramento primero a Cristina Kirchner, que la reemplazará como vicepresidenta, y luego al mandatario electo. Después del discurso, la fórmula presidencial irá a la Casa Rosada, donde se llevará a cabo la jura de ministros

 

Tal como marca la tradición desde el regreso de la democracia con Raúl Alfonsín -solo hubo dos excepciones, Carlos Menem en su primer mandato, que juró el 9 de julio, y Néstor Kirchner, que lo hizo el 25 de mayo- Alberto Fernández jurará como nuevo presidente de la Argentina este 10 de diciembre de 2019. La fecha también marca el final del gobierno de Mauricio Macri, el primer jefe de Estado no peronista en terminar su mandato.

La Asamblea Legislativa será presidida por Gabriela Michetti, vicepresidenta saliente, y como primer punto se elegirán las comisiones de exteriores y de interior que recibirán al presidente electo en la explanada del Congreso. Luego será el momento de las juras.

En primer turno, alrededor de las 11:30, Michetti le tomará juramento a Cristina Kirchner, quien se convertirá en vicepresidenta. Minutos más tarde, quien fuera compañera de fórmula de Mauricio Macri en 2015 también estará a cargo de la jura de Alberto Fernández, a pesar de la intención que tenía CFK de hacerlo ella.

Esto se resolvió en una reunión entre Marcos Peña y su sucesor como jefe de Gabinete, Santiago Cafiero. Ambos acordaron respetar el artículo 93 de la Constitución Nacional, que indica que quien preside la Asamblea Legislativa sea quien tome juramento a los nuevos mandatarios.

Una vez consagrada la fórmula electa el 27 de octubre con el 48% de los votos, Mauricio Macri le entregará la banda y el bastón presidencial a Alberto Fernández y el flamante jefe de Estado dará su primer discurso como presidente de la Argentina. El texto lo escribió de puño y letra el propio Alberto, aunque sí tuvo ayuda para su elaboración: Cafiero para la estructura y Nicolás Trotta, nuevo ministro de Educación, para la parte técnica y los datos duros.

La precisión de los datos se debe a que el ex jefe de Gabinete no va a dejar pasar en su alocución la herencia que recibe del macrismo. Pondrá especial énfasis en esto y no se descarta que use el término “tierra arrasada”, el mismo que utilizó Axel Kicillof para graficar el estado de la provincia de Buenos Aires.

 
La transición comenzó el 28 de octubre con un encuentro en Casa Rosada entre Alberto Fernández y Mauricio Macri
La transición comenzó el 28 de octubre con un encuentro en Casa Rosada entre Alberto Fernández y Mauricio Macri

Esto vendrá de la mano con el pago de la deuda a partir del 2020. La “herencia M” será la carta a mostrar para justificar el mantra que se repite por estas horas entre los funcionarios entrantes: que no se pueden atender todos los vencimientos. Justamente aplicar esto es lo que tiene en la cabeza Martín Guzmán, quien asumirá como ministro de Economía: extensión de plazos de pago de capital, dos años de gracia para los intereses y cierre de todo el proceso en marzo de 2020.

El otro punto que tocará Alberto Fernández será la reconstrucción de la sociedad. Insistirá en su idea de una Argentina federal, de trabajo conjunto con los gobernadores, como lo hizo durante la campaña. Al igual que lo hizo cuando presentó su plan contra el hambre, tratará de instalar la idea de que hay futuro y de que es necesaria la ayuda de todos. Una epopeya colectiva parecida a la del 2003.

También hará hincapié en las áreas donde considera que la gestión de Cambiemos tuvo mayores falencias, además de la economía en general y la inflación en particular: pobreza, desempleo, educación, ingresos, relación con organizaciones sociales y la energía.

 
Las reja de la Plaza de Mayo fueron quitadas y por esa explanada llegará Alberto Fernández luego de la jura (Thomas Khazki)
Las reja de la Plaza de Mayo fueron quitadas y por esa explanada llegará Alberto Fernández luego de la jura (Thomas Khazki)

Habrá un tercer ítem en el discurso, casi para equilibrar, que será la parte de anuncios. No será nada demasiado resonante, pero buscará llevar un panorama de los primeros lineamentos de su gobierno. Hablará de las sesiones extraordinarias en el Congreso, en donde se aprobará el Presupuesto y el Consejo Económico y Social, entre otras normas.

Hubo un debate junto a sus colaboradores sobre si hacer referencia al envío de un proyecto para legalizar el aborto. Alberto Fernández ya se pronunció en numerosas ocasiones a favor de la interrupción voluntaria del embarazo y en una entrevista con Página 12 anticipó que el texto existirá. Sin embargo, no terminaron de decidir si anunciarlo formalmente en este día.

Está estipulado que el mandatario salga del Congreso hacia la Casa Rosada pasadas las 13. Irá en contramano por la avenida de Mayo en su propio auto rodeado de militantes, ingresará por la explanada, se dirigirá a su despacho y luego al Salón Blanco a realizar el primer acto como titular del Poder Ejecutivo: saludo protocolar a los señores Jefes de Estado y de Gobierno participantes de la Ceremonia de Asunción.

Luego, a las 18, se realizará la ceremonia de juramento de los señores ministros del Poder Ejecutivo en el Museo del Bicentenario.

 
Gran parte de los funcionarios salientes y entrantes asistieron a la misa en Luján por el Día de la Virgen (Gustavo Gavotti)
Gran parte de los funcionarios salientes y entrantes asistieron a la misa en Luján por el Día de la Virgen (Gustavo Gavotti)

El Gabinete fue presentado el 6 de diciembre y estará compuesto, tal como anticipó Infobae, por 21 miembros: Santiago Cafiero como Jefe de Gabinete; Luis Basterra en Agricultura, ganadería y pesca; Matías Lammens en Turismo y Deportes; Agustín Rossi en Defensa; Tristán Bauer en Cultura; Marcela Losardo en Justicia; Martín Guzmán en Economía; Felipe Solá en Relaciones Exteriores y Culto; María Eugenia Bielsa en Desarrollo Territorial y Hábitat; Ginés González García en Salud; Sabina Frederic en Seguridad; Roberto Salvarezza en Ciencia y Tecnología; Mario Meoni en Transporte; Claudio Moroni en Trabajo; Matías Kulfas en Desarrollo Productivo; Elizabeth Gómez Alcorta en Mujer, géneros y diversidad; Juan Cabandié en Medio Ambiente; Nicolás Trotta en Educación; Eduardo De Pedro en Interior; Gabriel Katopodis en Obras Públicas y Daniel Arroyo en Desarrollo Social.

 

Los otros cargos que confirmó el presidente electo fueron Vilma Ibarra en la Secretaría Legal y Técnica, Julio Vitobello como secretario general de la Presidencia, Gustavo Béliz como secretario de Asuntos Estratégicos, Victoria Donda en el INADI, Miguel Pesce como presidente del Banco Central, Malena Galmarini como titular de AySA, Mercedes Marcó del Pont en AFIP, Marco Lavagna en el INDEC, Luana Volnovich en el PAMI y Carlos Zannini como Procurador del Tesoro.

Entre las 14 y las 19 se desarrollará un festival artístico en la Plaza de Mayo. Al finalizar se espera la presencia del presidente Alberto Fernández y su vice, Cristina Kirchner.(Fuente: infobae.com)

Arde el PJ porque los intendentes se quejan de haber sido desplazados en el reparto de cargos.

El gabinete de Axel Kicillof tendrá mayoría de dirigentes leales a Cristina Kirchner

 

Cristina Fernández es una mujer del poder. Dos veces presidenta, varias veces senadora nacional, ídem diputada, legisladora provincial, actual vicepresidente electa. Sigue ejerciendo el mando como en las épocas de su apogeo, aunque, en uno de los casos que la ocupa, con las limitaciones que le intenta imponer el presidente electo, Alberto Fernández.

La dinámica con uno de sus preferidos, el gobernador elector de Buenos Aires, Axel Kicillof, es la contraria. Quien asumirá el miércoles con la obligación de gestionar el distrito más grande, populoso, rico, pobre, el de mayores carencias, le liberó buena parte de los cargos de su Gabinete para que ella designe a militantes de su confianza. Kicillof completó el resto de su Gobierno con equipos propios, con los que ya trabajó en el Ministerio de Economía de la Nación.

 

No hubo consultas, pedido de consejos ni concesiones para los intendentes del PJ bonaerense. Ellos consideran que hicieron mucha fuerza política para que Kicillof ganase la elección. Buena parte de esos líderes de territorios arrasados hace décadas, en algunos casos, no por responsabilidad propia, sino de sus antecesores, quedaron fuera de la conformación de la gestión de la que necesitan datos o relatar los conflictos propios de cada distrito.

Son muchos conflictos. Son muchos distritos. Millones de personas viven en esas localidades donde también se necesita una firma de la Gobernación para ocupar cargos que parecen no ser relevantes pero terminan siéndolo para el día a día del trabajo de la administración local. Arde el PJ bonaerense.

El equipo de Kicillof está casi listo y fue armado por la vicepresidenta electa y por él mismo. Otras voces, otros ámbitos. Kicillof ha roto así una tradición del peronismo bonaerense que trabajaba de modo dual con el gobernador que era del mismo signo partidario. Esta vez no pasó.

Este escenario, de complejidad y problemáticas latentes, fue reconstruido por Clarín gracias al relato de varios intendentes y de fuentes del flamante gabinete del presidente electo. Varios de esos jefes comunales le preguntaban al periodismo por los nombres de los ministros de Kicillof. Hace 50 días que no les atiende el teléfono. Solo Cristina, Máximo y, en menor medida, el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, tuvieron contactos con él.

Las relaciones empiezan mal para Kicillof, no solo con los intendentes más influyentes de su provincia, si no también con el presidente electo. Varias fuentes del PJ bonaerense reconstruyeron que opina Kicillof de Alberto Fernández: “Yo tengo mi equipo listo. No como Alberto que tuvo que formarlo a último momento. Se ve que amontonó gente sin ideas y ‘loteó’ el Gabinete. A mí no me va a pasar los mismo”, confesó, lenguaraz, el gobernador electo en una reunión con los poco intendentes cercanos, hace una semana, en José C. Paz, adonde asumió ayer un nuevo mandato Mario Ishii, ex menemista, ex duhaldista, ex kirchnerista, ex “vidalista” en una tramo corto, actual “kicillofista”, si existe ese neologismo.

Aunque parecen provenir de ámbitos diferentes, Kicillof, quizás por sugerencia de la vicepresidenta electa, privilegió a Ishii por sobre el resto de sus colegas: es el único que pudo convencerlo de designar a un hombre propio en el gobierno bonaerense. El rector de la Universidad de José C. Paz, Federico Thea, quien podría ser el secretario general de la Gobernación, o ministro de Justicia.

En ese encuentro con pocos intendentes del Conurbano, Kicillof escuchó las dudas, lamentos y una larga enumeración de conflictos que enfrentan en sus distritos. Pero no les dio respuestas para calmarlos. “Para ustedes ya habrá lugares para que pongan a su gente: pero en las segundas o terceras líneas de los ministerios”, los paró antes de escuchar sugerencias de nombres para su Gabinete. Más que pedidos personales de esos intendentes, eran quizás parte de una lista de enigmas mezclados con bronca que se acumularon de modo colectivo entre el resto de los líderes territoriales.

Kicillof sabe que tiene el total apoyo de la vicepresidente electa, Cristina, su única jefa, según admite en la intimidad, poniéndola por encima del presidente electo. Y de Máximo Kirchner, con quien sin embargo discutió por temas de gestión hace veinte días. Ni siquiera ante él se permitió ceder a pedidos para ocupar designaciones importantes. Terminó por abrir una negociación que bajó la tensión entre ambos.

Las críticas de Kicillof contra Alberto Fernández llegaron rápidamente a las oficinas del presidente electo, confirmó Clarín por fuentes que a partir del viernes fueron confirmadas como ministros nacionales. Ese mismo día, antes de que Alberto presentara a su equipo de gobierno, Kicillof acompañó a Cristina a la presentación del documental Tierra arrasada, del nuevo ministro de Cultura de la Nación, Tristán Bauer.

Kicillof informará mañana a los intendentes a quiénes eligió para su Gabinete. La reunión se hará en Esteban Echeverría. Al cierre de esta edición, el Gabinete contaba con casi todos los puestos confirmados. El vértigo de la política puede generar algún cambio: resta confirmar si Sergio Berni acepta ser ministro de Seguridad.

Sus principales figuras, además de quiénes ocuparán los cargos legislativos más relevantes, son las siguientes:

Jefe de Gabinete: Carlos Biano, secretario de Relaciones de la Cancillería en la era K.

Ministro de Economía: Pablo López, secretario de Finanzas cuando Kicillof fue ministro.

Ministro de Producción y Trabajo: Augusto Costa, secretario de Comercio Interior de la era Kicillof.

Ministra de Educación: María Agustina Vila, jefa de asesores de Kicillof en Economía.

Ministra de Acción Social: Fernanda Raverta, militante de La Cámpora. Fue candidata a intendenta de Mar del Plata y perdió.

Ministra de Gobierno: Teresa García, jefa del bloque de senadores provinciales y ex secretaria parlamentaria en la bancada de diputados nacionales. Cristinista pura.

Ministro de Salud: Daniel Gollán, titular de esa cartera en la Nación durante el último mandato de Cristina. En este cargo también se había mencionado a quien lo secundó en el mismo organismo pero a nivel nacional, Nicolás Kreplak, hermano del juez electoral Ernesto Kreplak.

Ministro de Justicia: Hasta ayer por la tarde se descontaba que sería Juan Martín Mena, quien trabajó en el Ministerio de Justicia Nacional en la gestión de Cristina. Es consejero judicial de Fernández. Su nombre se hizo más conocido para la opinión pública politizada cuando asumió como subjefe de la ex SIDE tras la purga que ordenó realizar entre los servicios de Inteligencia el otro flamante jefe K de ese organismo clave, Oscar Parrilli. Mena fue uno de los redactores del Pacto con Irán. Ayer por la noche, circuló una versión entre el nuevo funcionariado nacional de Alberto Fernández que indicaba que Mena sería finalmente designado en un cargo nacional. Si eso terminara siendo así, su reemplazante podría ser el Rector de la Universidad de José C. Paz, Federico Thea. Si el plan inicial no se modifica, Thea entonces sería el Secretario General de la Gobernación.

Ministra de Género: Cecilia Moreau, ex diputada del Frente Renovador. Frecuente visitante del Instituto Patria, las oficinas de Cristina.

Secretaria de Medios: Jéssica Rey, histórica vocera de prensa de Kicillof.

Presidente del Banco Provincia: Juan Cuatromo, ex director del Banco Central (ver página 20).

Presidente de la Cámara de Diputados de la Provincia: Federico Otermín, legislador bonaerense, ex secretario de Comunicación y Cultura de Lomas de Zamora con Martín Insaurralde. Otermín se habría ganado la confianza de Máximo Kirchner.

Vicepresidente de la Cámara de Diputados: Carlos “Cuto” Moreno, ex diputado nacional, de antigua relación política con los Kirchner.

Como ya se contó, falta conocer quién estará a cargo nada más ni nada menos que de Seguridad. El candidato con más chances es Berni. El gobernador electo sólo aceptó las imposiciones de Cristina. Tanto fue así que entró en tensión con su amigo Máximo Kirchner, jefe del bloque de Frente de Todos en la Cámara de Diputados, porque éste le habría sugerido que nombrara a uno de sus hombres más confiables, Hernán Reibel Maier, de La Cámpora, como secretario de Medios bonaerense. Kicilloff no cedió ante ese pedido y la relación con el primogénito K dejó de ser armoniosa.

La paz entre ellos habría vuelto cuando Kicilloff le garantizó a Máximo que sus dirigentes podrían ocupar los cargos más importantes de organismos como el Grupo Bapro, Lotería Provincial, o la obra social IOMA. Nada esta definido aún.

Según fuentes del PJ bonaerense, el malestar de los intendentes con su gobernador no solo es porque quedaron relegados de la discusión sobre la formación del Gabinete. También aguardan conocer quiénes serán los directores de los hospitales que están en sus distritos pero que dependen de la administración provincial. Lo mismo que las autoridades de las sedes locales de los registros civiles, los jefes regionales de Educación o de la obra social de los empleados bonarense, IOMA.

Kicillof le había ofrecido un cargo relevante a quien fue ministra de Economía bonaerense durante la gestión de Daniel Scioli, Silvia Batakis, pero bajo condiciones que ella consideró inaceptables. Es probable que Batakis ocupe ahora un puesto en el Ministerio del Interior.

Berni resiste la oferta de manejar la Bonaerense

Axel Kiciloff cree que su gabinete es el más apto de los que funcionaron hasta ahora en Provincia. Pero hasta ahora no logró asegurarse un puesto clave: el de ministro de Seguridad. Es quien debe liderar cada día con uno de los conflictos que más se extiende en el distrito.

Quien sea designado en ese cargo debe tener además el conocimiento y el carácter suficiente para controlar a la Policía bonaerense, el “ejército” de uniformados más grande de la Argentina.

Son más de noventa mil hombres y mujeres. Según fuentes del PJ bonaerense, y de otras involucradas de modo directo en esta trama, Kicillof, o la propia Cristina Fernández, intentaban convencer por estas horas al ex secretario de Seguridad en la era K, Sergio Berni, para que acepte hacerse cargo de un nuevo desafío.

Este diario pudo saber que Berni, por el momento no habría confirmado su participación en un puesto de tan alta conflictividad. Pero quizás lo haga en breve.

Tal como reveló Clarín, Cristina Kirchner vería con buenos ojos que su ex secretario de Seguridad vuelva a ocupar el mismo cargo en el equipo de Alberto Fernández, para controlar a las fuerzas federales. Hasta ahora no lo logró.(Fuente: clarin.com.ar)

 

TE PUEDE INTERESAR

 

Mauricio Macri en el acto de despedida. (Gustavo Gavotti)

Desde 2007 que no vive la experiencia de estar fuera del poder y desde 2005 que no había perdido una elección. Se fue diciendo “hasta pronto”.

 

En la Plaza de Mayo, Horacio Rodríguez Larreta, María Eugenia Vidal y Patricia Bullrich fueron vistos como posibles sucesores de su legado político.

Hacía varios días que Mauricio Macri se estaba preparando para su despedida. Sabía que iba a llorar y que viviría ese momento como el final de una larga etapa de su vida, iniciada cuando decidió lanzarse a la arena política, a fines de la década del 90 o -más precisamente- en los dramáticos finales del 2001.

En el 2003 se candidateó para Jefe de Gobierno de la Ciudad, acompañado en la fórmula por Horacio Rodríguez Larreta, y perdió en la segunda vuelta electoral. En el 2005 ganó la elección legislativa, en el 2007 llegó finalmente como un gran triunfador al edificio de Bolívar 1, y desde entonces no paró de ganar cada vez que se presentó a elecciones. Hasta el 27 de octubre último, cuando no alcanzó el ballotage y quedó fuera de juego. ¿Por cuánto tiempo? La verdad es que no lo sabe.

 
Mucha gente lloró en la despedida. (Nicolás Stulberg)
Mucha gente lloró en la despedida. (Nicolás Stulberg)

La primera novedad para los que no lo conocen lo suficiente es que el Presidente saliente no deja la política y promete pelear el liderazgo de la oposición. Lo transmite ante cada persona con la que habla del futuro y es lo que dejó entrever en la cadena oficial que realizó el pasado jueves. También en lo que dijo hoy. “Más juntos que nunca, sin miedo, por la República, por el respeto a las leyes, por nuestros hijos y por nuestros nietos: hasta pronto, porque este recién comienza”. Inmediatamente después se emocionó hasta las lágrimas y aseguró: “Los amo con locura, gracias, gracias, gracias, gracias”.

 

Como despedida final, se lanzó sobre la gente que estaba tan emocionada como él. No fue al estilo de Néstor Kirchner cuando asumió la presidencia el 25 de mayo del 2003, cuando se golpeó la cara con un objeto contundente, tal vez una cámara de televisión. En este caso el baño de multitud se hizo de un modo cuidado, ya que tiene una vértebra lumbar desplazada, que lo obliga a permanentes infiltraciones para moderar el dolor. Con ayuda de alguien de su equipo, desde la tarima, se subió en los hombros de un conocido y recorrió una parte de la movilización para deleite de la gente que lo rodeaba, muchos de los cuales lloraban.

Actos masivos, cadena nacional, cepo cambiario. El Macri que se va es tan distinto al que llegó que es imposible saber cómo seguirá su propia historia política, si tendrá la cintura suficiente para tolerar ser uno más en una mesa amplia de decisiones y si, finalmente, logrará introducirse la política como una forma de vida, como esa práctica que los que la disfrutan no pueden abandonar jamás.

 
María Eugenia Vidal se asoma a la multitud reunida en la Plaza. (Gustavo Gavotti)
María Eugenia Vidal se asoma a la multitud reunida en la Plaza. (Gustavo Gavotti)

Qué pasará en Juntos por el Cambio es difícil saberlo. El acto de hoy fue netamente del PRO, aunque se vieron unas muy pocas banderas radicales y militantes de la Coalición Cívica, entre ellos la diputada Paula Olivetto. En cambio, se destacó desde muy temprano la JPro, con banderas amarillas y hasta bombos “peronistas” que animaron a la multitud hasta que se llenó la Plaza.

Además de Marcos Peña, Fernando De Andreis y Hernán Lombardi, en distintos rincones de la Plaza de Mayo Infobae pudo ver a Guillermo Dietrich, Jorge Grecco, Guido Sandleris, Iván Petrella, Gabriel Sánchez Zinny, Lidia Saya y Hernán Lacunza.

Pero las estrellas de la tarde, además de Miguel Angel Pichetto -que salió con él y Juliana Awada al balcón, después ingresó desde Balcarce 24 para subir a la tarima y que fue vitoreado al ritmo de “Pi-cheeeeee-to"-, fueron Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal. Ambos se acercaron a saludarlo antes de que saliera a dar su discurso de 10 minutos. Uno ganador en su distrito y otra perdedora, son la referencia más clara de un legado político dentro del partido que el martes deja el poder.

 

Y otros dos dirigentes más. Por un lado, Cristian Ritondo, recientemente designado como presidente del bloque PRO en la Cámara de Diputados, que vino caminando desde la 9 de julio por la avenida de Mayo sacándose selfies. Por el otro, Patricia Bullrich, futura presidenta del PRO nacional, que hizo el mismo trayecto pero tardó mucho más, rodeada de jóvenes que tenían una remera que decía “Patricia Sí. Falopa No” y gente que se acercaba para abrazarla y pedirle que esté atenta con lo que viene en materia de seguridad y lucha contra el narcotráfico.

Ninguno de ellos cuestionará el liderazgo de Macri, pero tampoco aceptarán que tome todas las decisiones como lo vino haciendo hasta ahora. Son las reglas del llano. Cuando perdés, no hay órdenes que valgan porque la horizontalidad se impone. Cualquier debate lo gana el que mejor argumenta o quien sabe construir una nueva trama de solidaridades.

 

No es algo para lo que el Presidente saliente esté preparado. De cómo procese este nueva etapa en su vida dependerá la representatividad del ese más de 40% que lo votó, tal vez no demasiado convencido en su liderazgo, pero sí en la necesidad de marcarle la cancha a posibles intentos autoritarios del Gobierno que viene. (Fuente: infobae.com)

 

TE PUEDE INTERESAR

 

En minutos comenzará la sesión preparatoria en la que tomarán juramento los legisladores que asumirán el 10 de diciembre. Massa será elegido como presidente del cuerpo

 

La Cámara baja empezará a formalizar a partir de este mediodía su nueva conformación con la jura de los 130 nuevos diputados y un delicado equilibrio de fuerzas entre los bloques del Frente de Todos y de Cambiemos que debutará a partir del 10 de diciembre con la discusión del primer Presupuesto del presidente electo, Alberto Fernández.

En las últimas horas, los pasillos de la Cámara de Diputados eran una romería de legisladores, en momentos decisivos para la designación de autoridades. Alberto Fernández, de hecho, reservó un hueco de su agenda para mostrarse –este martes– con Máximo Kirchner, Sergio Massa y el nuevo bloque del Frente de Todos, que tendrá una composición en torno a los 121 diputados, la primera minoría. Se necesitan 129 para el quórum propio.

Pasadas las 11 comenzaron a llegar los legisladores al Parlamento. Otros –principalmente del futuro oficialismo– arribaron más temprano.

 
Máximo Kirchner fue uno de los primeros en arribar al Parlamento
Máximo Kirchner fue uno de los primeros en arribar al Parlamento
 

El lunes, los principales diputados de los dos bloques mayoritarios se habían encontrado en las oficinas de la presidencia de la Cámara que Emilio Monzó, todavía a cargo, prestó para la ocasión. Massa, el titular entrante que ya empezó a acondicionar el despacho, recibió por la tarde a Máximo K, Cecilia Moreau, Mario Negri, Cristian Ritondo, Álvaro González y Maximiliano Ferraro para negociar lugares y conversar sobre la agenda legislativa, en horas en que el hijo de la ex presidente comenzó a robustecer su poder parlamentario.

El titular de la bancada del Frente de Todos, una jefatura que terminó de consolidar la semana pasada con la mudanza de Agustín Rossi al nuevo gabinete nacional y oficializó ayer con la presencia del presidente electo, colocó a Rodrigo “Rodra” Rodríguez, de la agrupación La Cámpora, al frente de la Secretaría Administrativa, que maneja el presupuesto de la Cámara. Florencia Romano, del riñón de Monzó, que ocupaba ese lugar, quedará de prosecretaria.

 
Mario Negri
Mario Negri

El encuentro, con Massa de anfitrión, fue cordial y productivo, según las fuentes. Se avanzó en la necesidad de discutir, después del 10 de diciembre, el presupuesto con el que contará Fernández el año próximo. Desde Cambiemos pidieron alguna precisión más de la agenda legislativa, pero no hubo mayores detalles.

 
En la sesión, el peronismo unificado propondrá a Sergio Massa como presidente del Cuerpo, quien volverá a la Cámara baja después de dos años
En la sesión, el peronismo unificado propondrá a Sergio Massa como presidente del Cuerpo, quien volverá a la Cámara baja después de dos años

La posibilidad de sesionar en enero, en sesiones extraordinarias, no está clara. Era una idea que había propuesto Massa en su nuevo rol, pero pierde fuerza. Se complica la logística, en primer lugar. La última vez que el Congreso abrió sus puertas para que la Cámara baja sesione en enero fue en el 2002, tras la debacle social y política de fines del 2001. Se votó, por ejemplo, el fin de la convertibilidad.

Por estas horas, en Cambiemos terminaban de definir a las autoridades que esta tarde deberían empezar a tener un rol protagónico. La jefatura de Negri del interbloque de 116 diputados se formalizó anoche. El diputado cordobés, que renueva su mandato, había tenido una dura disputa interna con Alfredo Cornejo, que se encaminaba a ocupar una de las vicepresidencias.

La vicepresidencia primera, reservada para Cambiemos, se definía entre Álvaro González y Omar de Marchi, ambos del PRO.

 
Luis Petri (foto: Maximiliano Luna)
Luis Petri (foto: Maximiliano Luna)

En la Cámara baja nadie se animaba hasta ayer, de todos modos, a pronosticar unidad a partir de los próximos meses. La continuidad de los diputados que responden a Monzó, que la semana pasada se lanzó en la provincia de Buenos Aires de cara al 2023 y que coquetea con un espacio moderado con conversaciones con el PJ, pende de un hilo.

Sebastián García de Luca, todavía viceministro del Interior -uno de los que jura a partir de este mediodía- es el que más tensa la cuerda. Tiene una disputa con Ritondo, jefe del bloque ungido por Mauricio Macri y por María Eugenia Vidal, enemistada con Monzó.

La reunión que los diputados del PRO mantuvieron este martes duró casi cinco horas. Terminó entrada la noche. Hubo acaloradas discusiones. La homogeneidad de ese bloque es una quimera.

La Coalición Cívica de Elisa Carrió, que renunció a su banca a partir del 1 de marzo, tendrá 14 diputados.

 
Cristian Ritondo presidirá el bloque de diputados del PRO
Cristian Ritondo presidirá el bloque de diputados del PRO

Ayer, además, Massa logró la conformación de un interbloque con una decena de legisladores, liderado por el mendocino José Luis Ramón, y que incluye a tres diputados del PRO que dejaron la bancada de Cambiemos: Beatriz Ávila, Pablo Ansaloni y Antonio Carambia. Ramón entabló en esta semana un vínculo estrechísimo con Massa, aseguraron fuentes parlamentarias.

En el caso del PJ no K, anoche se materializó un interbloque de diez diputados del peronismo bonaerense y de Córdoba -los que responden a Juan Schiaretti-, entre ellos Eduardo Bucca y Graciela Camaño, que hoy reelige su banca y que se erige como una legisladora de peso en la cámara. Buca presidirá el bloque, llamado Interbloque Federal.

Con ese escenario, Diputados se encamina a consolidar una mayoría del PJ K con preponderancia de Máximo Kirchner y la presidencia de Massa. En el Senado, Cristina Kirchner ya había armado una bancada de unos 40 senadores. Con quórum propio.(Fuente: infobae.com)

 

TE PUEDE INTERESAR

 

We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…

Alberto Fernández, presidente electo: detrás la imagen de Cristina Fernández de Kirchner

El presidente electo estaba citado como testigo, pero nunca consideró que la futura vicepresidente planteara la posibilidad de su indagatoria en un expediente que ventila el caso de corrupción más emblemático de la administración kirchner

 

Un hilo de tuits de Infobae sorprendió a Alberto Fernández que dedica todo el día a diseñar su primeras medidas de gobierno y consensuar con Cristina Fernández de Kirchner los futuros miembros del gabinete nacional.

Esos tuits, inesperados para el presidente electo, reproducían la declaración indagatoria de la vicepresidente electa en la causa de la obra pública de Santa Cruz, donde sugirió que Alberto Fernández sea citado como imputado en el expediente más paradigmático de la presunta corrupción kirchnerista.

En las oficinas de Puerto Madero, donde Alberto Fernández pasa los días previos a su asunción, se descartó que hubiera habido un acuerdo político entre el presidente y la vicepresidente electa. Eso significa que Alberto Fernández no consensuó con Cristina Fernández de Kirchner que propusiera su declaración indagatoria como una pieza más de su estrategia procesal.

 

El presidente electo ya figura como testigo por la defensa de la ex presidente, pero ello no implica ninguna eventual responsabilidad penal en la causa que se ventila en el Tribunal Oral Federal número 2.

Por eso Alberto Fernández se sorprendió cuando CFK sostuvo en los tribunales de Comodoro PY que “van a tener que citar al presidente de la República, que fue jefe de gabinete de 2003 a 2008”. Esa sugerencia de su compañera de formula implicaría modificar el estatus jurídico de Alberto Fernández, cerrando así una extraña paradoja en la historia de la Argentina: después del 10 de diciembre, no sólo habría una vicepresidente procesada por corrupción, sino que también se sumaría el presidente de la Nación.

 
Alberto Fernández y Sergio Massa, socios políticos en el Frente de Todos
Alberto Fernández y Sergio Massa, socios políticos en el Frente de Todos

En Puerto Madero aseguran que Cristina Fernández de Kirchner no improvisó y que su propuesta al tribunal oral esconde la intención de lograr que Alberto Fernández use su peso institucional para cerrar una investigación que tendría suficiente evidencia para sostener fuertes condenas a los imputados por corrupción pública. En este sentido, la ecuación política es fácil de explicar: si la causa está armada, que la desarme Alberto Fernández desde la Casa Rosada.

“Alberto (Fernández) considera que no hay evidencias contra Cristina, lo dijo y lo sostiene. Pero eso no significa que se involucre en una operación judicial. Alberto (Fernández) sigue creyendo en la división de poderes. Entre líneas hay un mensaje. Pero nosotros no vamos a hacer nada", argumentaron a Infobae desde las cercanías del presidente electo.

Las explicaciones políticas sobre la sugerencia procesal de Cristina Fernández de Kirchner no terminaron en Alberto Fernández. En Puerto Madero además interpretan que CFK también pretendió incluir a Mauricio Macri. Desde esta perspectiva, CFK intentaría unir al Presidente y al presidente electo en una estrategia política destinada a terminar con la causa de la obra pública de Santa Cruz.

Esta lectura peronista de la supuesta estrategia de CFK, que paradójicamente se reprodujo en Balcarce 50, se apoya en la siguiente declaración realizada por la vicepresidente electa ante el Tribunal Oral Federal:

"El Gobierno utilizó la Oficina Anticorrupción y la UIF para impulsar las causas judiciales. El rol de la señora Laura Alonso, no abogada, que asume la OA. Se modificó el decreto para que pueda asumir. ¿Quién es el titular de la UIF? Mariano Federici, un ex funcionario del FMI. Eso no es reprochable, pero Federici viene del HSBC, una entidad financiera que ha sido internacionalmente perseguida por lavado de dinero. Y el HSBC tiene una causa en la Argentina. Podemos hablar de la estructura de la AFI, de Arribas y de Majdalani, y de la causa de Dolores, que el tribunal debería tener en cuenta”.

 
Mauricio Macri y Alberto Fernández en su encuentro en Casa Rosada
Mauricio Macri y Alberto Fernández en su encuentro en Casa Rosada

”Esta declaración de Cristina Fernández de Kirchner –sostienen en el Frente de Todos– significa que Macri debería también involucrarse para evitar que el gobierno peronista le haga a él lo que supuestamente le hicieron a la vicepresidenta electa. Desde Madrid, donde está Macri en gira oficial, la respuesta a Infobae fue simple y contundente: “No tuvimos nada que ver, no tenemos hacia adelante, y no nos vamos a involucrar”, enfatizaron desde la capital de España.

Alberto Fernández aún no conversó sobre el asunto con su compañera de fórmula, aunque espera hacerlo ante la primera oportunidad. Considera que la Justicia federal está persiguiendo a la ex presidente, pero se sorprendió con su paso estratégico a pocos días de asumir el poder. Al presidente electo no le gusta que le digan qué tiene que hacer, y menos frente a un tribunal que investiga un caso de corrupción con el que jamás tuvo que ver. (Fuente: infobae)

 

TE PUEDE INTERESAR

 

We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…
Page 9 of 39

ElDiarioDeseadense el Portal Virtual más visto en la Patagonia. Con la noticia al instante en el momento preciso del día.

7834380
ahora
Visitantes Online
17175
7834380

Tn en Vivo

Template Settings

Theme Colors

Blue Red Green Oranges Pink

Layout

Wide Boxed Framed Rounded
Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…